viernes, 2 de noviembre de 2012

Jóvenes por una Ciudadanía Global: interculturalidad

Documental realizado por E2E4 Media, productora audiovisual de Valladolid, que recoge las actividades docentes y las iniciativas estudiantiles dirigidas a la lucha contra las desigualdades sociales en un recorrido a lo largo de todo el país.

La tarea de animar a los jóvenes a ir en la búsqueda de fines justos que mejoren la sociedad en la que todos vivimos y convivimos y la necesidad de formar entre todos una sociedad intercultural basada en el respeto son la base de este tercer capítulo.

El tercer capítulo de Jóvenes Por Una Ciudadanía Global se centra en la interculturalidad y creemos que puede ser de interés para vosotros tras haber visitado con atención vuestro interesante blog sobre esta misma temática (me dicen en su email, en donde me hacen llegar la presente información).

Los alumnos y alumnas IES Veles e Vent de Torrent, el IES Salvador Allende de Fuenlabrada y del IES El Rincón en Las Palmas de Gran Canaria, participan en este capítulo y son los verdaderos protagonistas.

El documental, rodado desde varios puntos de la geografía española, ha sido realizado por E2E4 Media, en colaboración con la Liga Española de la Educación, y aborda un amplio compendio de temáticas sociales que van desde la igualdad de géneros o la interculturalidad hasta la ecología o la imperiosa necesidad de la cooperación ciudadana.

El conjunto de los 8 capítulos que conforman este documental refleja la esperanza, real y realizable, de construir un mundo mejor por parte de los jóvenes de no quedarse quietos y de alzar la voz contra la injusticia, diciendo que todos somos uno.

www.e2e4media.es/noticias/141-presentacion-documental-ciudadania-global-benavente.html
Este documental tiene licencia Creative Commons y puede ser utilizado, compartido y distribuido, también con fines docentes, siempre que se cite al autor.

Jóvenes Por Una Ciudadanía Global: Cap.3 – Interculturalidad


Jóvenes Por Una Ciudadanía Global – Capítulos:
Cap. 0 – Introducción bit.ly/OatJTf

Cap.1 – Ciudadanía y Derechos Humanos bit.ly/SlhCVM
Cap.2 – Cooperación bit.ly/WpCREi
Cap.3 – Interculturalidad bit.ly/SPdA2p
Cap.4 – Desarrollo bit.ly/UnMeqXCap. 5 – Ecología y Recursos bit.ly/OHLMS3
Cap.6 – Género bit.ly/PEQj2n
Cap.7 – Conclusiones bit.ly/Pf2Rmw

Jóvenes Por Una Ciudadanía Global cuenta, además, con la participación insigne, en el séptimo y último capítulo, de Federico Mayor Zaragoza, ex secretario general de la Unesco, y ha sido realizado con el apoyo de la Liga Española de la Educación y AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

Esperamos que sea de su agrado y no dude en ponerse en contacto con nosotros si desea más información o tiene algún tipo de duda.

lunes, 31 de octubre de 2011

Tesis del Máster en Gestión de las Políticas Migratorias e Interculturalidad, en la Universidad de Alicante.



En este enlace puedes encontrar el texto de mi Tesis  del Máster en Gestión de las Políticas Migratorias e Interculturalidad, en la Universidad de Alicante.
http://es.scribd.com/doc/70989178/EL-CUERPO-AQUI-LA-MENTE-ALLI-Etnografia-sobre-la-construccion-identitaria-de-latinoamericanos-viviendo-en-Alicante
Construir una historia en una nueva cultura, en un nuevo territorio, en un nuevo tipo de relaciones afecta necesariamente la emocionalidad, en especial cuando aquellos a quienes amamos y lo que es significativo en nuestra historia se ha quedado allí, con nuestro corazón, en ese otro territorio en que veníamos construyendo nuestra existencia y nos hemos visto obligados a tener el cuerpo aquí, en donde todo nos es nuevo.


Esta investigación se basa en la idea de que la ontología del lenguaje ofrece a las personas la posibilidad de inventar y regenerar un sentido en sus vidas, un elemento fundamental para todo aquel que migra y requiere explicar-se en la convivencia a partir del amor.

Lo que importa no es la verdad de nuestras interpretaciones, sino la capacidad de acción para transformarnos a nosotros mismos y al mundo en que vivimos.

Nuestras acciones no sólo revelan cómo somos, sino que también nos permiten transformarnos, trascendernos y construir un ser diferente.

Nos constituimos como personas desde el sistema de relaciones que mantenemos, es decir, somos componentes de un sistema social más amplio: el lenguaje.

La comunicación descansa, principalmente, no en el hablar, sino en el escuchar; escuchar valida el hablar, dirige todo el proceso de la comunicación, esta no depende tanto de lo que se entrega como de lo que pasa con el que recibe, decimos lo que decimos y los demás escuchan lo que escuchan; decir y escuchar son fenómenos diferentes.

Lo que guía la conducta humana son las emociones o confianzas básicas.

Las emociones son clases de conductas relacionales; cuando se coordinan las emociones se coordinan las conductas relacionales. Son los motores de la acción humana.

La convivencia y la integración de los inmigrantes al igual que su explicación se constituyen en el lenguaje y en las emociones.

martes, 2 de agosto de 2011

CADA UNO CREE CONVENIENTE ESTAR DE SU PROPIO LADO SIN DARSE CUENTA QUE ESTAMOS EN LA MISMA ORILLA

Por Manuel Velandia
España, agosto de 2011


En los días antes de partir de Colombia soñaba en situaciones en las que veía que mi vida se transformaba de tal forma que ni yo mismo me reconocía. Pensar en estar lejos de una organización LGBT, no poder participar en los debates en el Senado por alcanzar nuestros derechos civiles como parejas del mismo sexo o en la construcción de la política pública LGTB para Bogotá lo entendía como un triunfo para las paramilitares, pero la distancia no ha sido una excusa para dejar de participar en la vida política colombiana o de conmoverme con la situación de los secuestrados.

No quiero perder mis raíces y muchos menos dejar de sentir como propias las violencias hacia aquellos con quienes comparto ideas, emociones y experiencias. Confío que con muchos de ellos, algún día  podremos encontrarnos nuevamente, no porque ellos se vean obligados a salir del país, sino porque nuestros conciudadanos y gobernantes lograran entender que hay maneras no violentas de construir la paz.

Estoy lejos de mi familia y de muchos otros seres que amo. Existen dificultades comunicativas, es verdad, no solo por la tecnología, sino además porque los seres humanos somos algo complicados y solemos creer que siempre tenemos la verdad, pero también he ratificado que no siempre hay que llenarse de palabras para decir que amamos o necesitar de la cercanía para gozar un abrazo, así que los afectos también pueden ser a la distancia. Aquí he encontrado nuevos afectos, reforzado algunos de los que ya tenía desde Colombia, reencontrado con viejos amigos en Europa, aprendido sobre diferentes niveles del amor y comprobado quiénes son realmente los y las que me aman. Tengo muy buenos y nuevos amigos españoles, tengo una pareja que me hace feliz y su familia me acepta y respeta.

No puedo quejarme. Creo que cada cual se construye su propio mundo y que a pesar de lo adverso de las circunstancias logré salir a flote, aprender a nadar y alcanzar la otra orilla. Por supuesto no tengo la vida cómoda que tenía en Colombia, pero un aprendizaje grande ha sido asumir que se puede ser feliz viviendo con lo esencial; por supuesto que todos queremos cada vez más comodidades, pero el consumismo no es la mejor alternativa cuando los espacios son pequeños y la vida nos resulta bastante más costosa. Le he encontrado más gusto a los pequeños detalles.

Me ha sido difícil entender que hablo un castellano diferente, que incluso las palabras tienen significados y usos distintos, me disfruto la lectura de la prensa y en especial de las revistas Gay que son bastantes y algunas muy buenas; no pierdo la oportunidad para leer en la red los periódicos y revistas colombianas, pero nunca veo las transmisiones en directo de nuestros canales nacionales, me encanta la televisión española, la oficial, que no por serlo es menos critica.

Participo de la vida política, social, cultural y militante de este país; he estudiado lo que he querido y he sido sobresaliente en ello; he obtenido nuevos y profundos conocimientos, he reforzado algunos ya existentes, he podido enseñar sobre lo mío y me han creído; participo activamente de una asociación no gubernamental y de una federación a nivel nacional, he participado de otras redes nacionales en diversos temas que son de mi interés, he asistido a foros locales, nacionales e internacionales, me he integrado a la sociedad pero no por ello considero que integrarse sea fácil porque hacerlo es difícil aquí, allá, acullá, en cualquier lugar del mundo debido a nuestra propia diversidad cultural.

Qué hacemos nosotros por la diversidad cultural

La diversidad cultural debe ser un tema que nos movilice a quienes desde nuestras propias explicaciones, vivencias y emociones comprendemos que la convivencia intercultural solo es posible con el reconocimiento pleno del otro como un auténtico otro, y el otro como ser cultural solo puede ser reconocido si se reconoce el valor de su cultura.

El re-conocimiento se fundamenta en la apertura a la diferencia que es sustento de la diversidad. El yo se construye por oposición a los  monstruos, en esas construcciones se sustenta la exclusión social y cultural. No creo mucho en las perspectivas  multiculturales porque en la realidad las fronteras culturales no son difusas. Nadie estará nunca en la otra orilla, porque si sigues caminando por ella descubrirás algún día que la otra orilla es realmente la misma tuya.

Ese otro que parece tan lejano y distinto tiene mucho de común conmigo/contigo y es precisamente esa “comun-únidad” de vidas, vivencias, experiencias, explicaciones y emociones lo que nos permitirá fluir  hacia el otro y diluir las barreras que solemos poner y ponernos para no construir el territorio en el que todos seamos posibles.

La sociedad está conformada por los seres humanos, estos somos únicos irrepetibles, transcendentes, dinámicos, históricos y al mismo tiempo futuro. La cultura es creada por los seres humanos y la vez ésta les moldea a ellos, por tanto no es estática, inamovible sino interrelacional, interafectante e interdependiente.
Si todos somos cultura, es decir sujetos culturales es evidente que como tales nuestras relaciones igualmente son dinámicas, fundamentadas en nuestra historia, en nuestra perspectiva de futuro, en nuestra unicidad y por tanto en la otredad como reconocimiento del otro como un auténtico otro y en la conciencia de mí mismo (mismidad), como también en la conciencia de la alteridad y de la liminaridad.

La Mismidad

Además del reconocimiento de la identidad particular, es el reconocimiento de la unicidad; de que soy un(-a) ser únic* y que por tanto no existe nadie igual a mí: Soy irrepetible y mi proceso de desarrollo será necesario y eminentemente particular. El desarrollo implica un grado de evolución del Ser. Cada nivel de energía o de desarrollo a su vez posibilita un paso posterior (evolución). La tendencia evolutiva parece demostrar que la mayoría de los seres busca permanentemente niveles cada vez más elevados de energía (anatropía); sin embargo, algunos seres asumen procesos entrópicos, es decir, involutivos.

El proceso evolutivo de desarrollo implica alcanzar permanentemente niveles superiores; es decir, hombres y mujeres somos trascendentes. Así mismo, todo nuestro desarrollo evolutivo, consciente o no, hace parte de nuestra existencia (somos históric*s) y ésta, a su vez, se encuentra determinada por nuestra condición de género y su representación en el proceso de intercambio social.

En resumen, toda mujer o todo hombre consciente de su mismidad, se fundamenta en su identidad particular, por tanto en su unicidad y en que es irrepetible, evolutiv*, trascendente e históric*. Cada un* de nosotr*s es Ser plen* en sí mism*.

La Otreidad u otredad

 L*s seres no estamos sol*s en el planeta, permanentemente estamos relacionándonos con otros seres, quienes a su vez también se reconocen en su mismidad. Entendemos a l*s otr*s como diferentes (otreidades); sin embargo, no siempre logramos asumirlos en su verdadera esencia, generalmente much*s de éll*s nos son indiferentes; incluso, parecen no tener sentido en nuestra existencia. Somos intolerantes porque al no reconocerl*s no estamos reconociendo nuestros propios límites.

Mientras el/la otr*, siga siendo "otr*", no es posible un vínculo, ya que éste implica reconocimiento, convirtiendo al "Otro" en "Tú".  Cotidiana y generalmente el trato de "Tú" a una persona connota un interés, un acercamiento, posibilitarnos ir hacia él/la, permitirle llegar hacia nosotr*s.

La Liminaridad

Es*s "Otr*s" y esos "Tú" son distintos a "Mí". Reconocerl*s en su mismidad, implica a su vez asumirlos como una unidad plena y con las mismas condiciones en las que me reconozco. Al marcar la diferencia con aquell*s "otr*s" y esos "Tú" estoy reconociendo que existe un límite. El ejercicio de ser permanentemente consciente de los límites de la inter-subjetividad en las relaciones ("Yo" - "Tú")  se ha denominado liminaridad.

La Alteridad

Asumirse en un permanente juego de intercambio social en el que nuestro quehacer y cotidianidad afecta al "Tú" del otro y de la otra, y que su actuar permanentemente me afecta a "Mí", únicamente es posible desde el reconocimiento de mis propios límites: Liminaridad. Esta exploración de mi posibilidad de afectar desde mi "Yo" al "Tú" y de sentirme afectado desde su "Tú" se denomina alteridad. Dicha alteración es posible de ser analizada desde dos diferentes niveles de manifestación.

El primer nivel hace referencia a la oposición entre los mismos seres y entre éstos y las cosas, por el mismo hecho de existir. El segundo está determinado por las cualidades particulares de es*s "otr*s" y esos "Tú"; es decir, por las relaciones planteadas desde la diversidad. Dicha diversidad nos plantea el relacionamiento desde nuestras mismidades y la posibilidad de la hostilidad, la oposición, el conflicto, la tolerancia, el respeto e incluso, nuestra propia vulnerabilidad y la de aquell*s con quienes socializamos o nos negamos a hacerlo.
El proceso de heterovaloración implica pues la valoración de la diversidad, el reconocimiento pleno y total de es*s "Otr*s" transformándolos en nuestros propios "Tú".

Sé que aun cuando parezca que estamos en la otra orilla, en verdad estamos del mismo lado, porque no logramos darnos cuenta que todos estamos frente a un mismo lago. He asimilado que el acuerdo es posible, especialmente cuando logro darme cuenta que en el fondo de toda disidencia también hay algunos elementos en común. No siempre es fácil, no siempre es posible, pero es maravilloso darse cuenta que a pesar de tanta diferencia e incluso de tanta indiferencia la convivencia solidaria y democrática puede ser una realidad.

martes, 21 de junio de 2011

Refugiado y feliz

Se cumplen 50 años de celebrar el 20 de junio como día mundial del refugiado, la población de Colombia es la cifra de refugiados en el mundo, yo soy uno de ellos y a pesar de todos los cambios, soy feliz.
En el año del 50º aniversario del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Asamblea General de la ONU, con la resolución 55/76  de 2001, estableció el 20 de junio como Día Mundial del Refugiado.

El número de refugiados, solicitantes de asilo y desplazados en el mundo llegó a 43.7 millones de personas en 2010, la cifra más alta en 15 años, reveló un estudio del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Un informe de la ACNUR revela que 80% de los desplazados han sido acogidos en países en desarrollo.  Del total de refugiados hay 27.5 millones de desplazados internos por conflictos armados. En Colombia son casi cinco millones de desplazados según cifras oficiales y reconocidas por ACNUR. 280.000 nuevos desplazados solamente en 2010.

Se denomina refugiado a la persona que debe abandonar a la fuerza su hogar porque la persiguen --así sea individual o colectivamente-- debido a problemas políticos, religiosos, militares o de cualquier índole. A pesar de que la definición de refugiado varía de acuerdo con la época y el lugar, la creciente preocupación internacional por la difícil situación de los refugiados ha generado un consenso general. La Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados  (la Convención de los Refugiados), define a un refugiado como la persona que "debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o no quiere acogerse a la protección de tal país o no quiere regresar a él a causa de dichos temores..."

La definición, que es empleada por las Naciones Unidas, se sigue empleando mal, a menudo confunden a los refugiados con las personas que emigran por razones económicas.

Los desplazados internos, o simplemente desplazados, son personas obligadas a dejar sus hogares por alguna crisis, por ejemplo conflicto interno, como es el caso de los colombianos. Pero a diferencia de los refugiados, permanecen dentro de las fronteras de su país de origen.

La invitación a "ponerse en los zapatos de un refugiado " es un llamado a desafiar la intolerancia y la indiferencia hacia personas que para salvar su vida lo han perdido todo, menos que la determinación de volver a empezar.

Qué fue lo más difícil de llegar a un nuevo país
Sentirme lejos de amigos, de mi pareja y de mi familia. Hablar el mismo idioma pero otra lengua; el castellano que aquí se habla en la cotidianidad es bastante diferente e incluso algunos términos se usan con acepciones opuestas.

La discontinuidad en mis metas, tener que cambiarlas por la presión de las nuevas circunstancias me ha obligado a vivir con menos y disfrutar más, a dedicarme al estudio y cambiar mis prioridades:

No tener una memoria histórica que me uniera a la realidad sociopolítica y cultural española, no entender los intríngulis de la política, de los nacionalismos, de las lenguas minoritarias, te aleja del dialogo cotidiano.
Tener que construir nuevas relaciones y establecer nuevos vínculos es una de las situaciones que más te enriquecen, te das cuenta que no eres tan distinto y que es mucho más lo que tenemos de común que de diferencia.

Conocer una nueva cultura, sentirme extraño e ignorante en situaciones elementales de la vida cotidiana, desconocer ritos, costumbres, tradiciones te hace recuperar la propia cultura, querer compartirla, aprender de los autóctonos, crecer juntos.

Tener que homologar el título de la licenciatura para alcanzar el reconocimiento profesional, pues de lo contrario no puedes demostrar que has estudiado, se vuelve una prioridad que te quita mucho tiempo y te desgasta, pero que no se te homologue la experiencia laboral es aún más preocupante y también te obliga a construir aquí nuevas experiencias. Me he dedicado a estudiar, he terminado un doctorado en enfermería y cultura de los cuidados; estoy en las tesis de otro doctorado, esta vez en psicopedagogía, y de un máster en Gestión de las Políticas Migratorias e Interculturalidad.

No poder participar  desenvueltamente en política ni movimiento LGTB me hizo sentir lejos de la realidad, eso me obligó a hacerme voluntario, pero rápidamente obtuve un recogimiento que me llevó a coordinar una asociación LGTB.

Los ahorros traídos de Colombia se desvanecen muy rápido, tres veces más rápido. Pero a pesar de todos los cambios soy feliz, es maravillosos salir a la calle y no tener que pensar en cambiar cada día la ruta, la hora, poder salir con tus amigos, ir a lo que te gusta, poder expresar tus ideas y hacer lo que te llena de alegría. Por supuesto te faltan los amigos de siempre, los mimos de tus amigos y familia, la complicidad cotidiana, pero gracias a la Internet los espacios se hacen cada vez más pequeños y las palabras llegan en segundos.

CEAR Comision Española de Ayuda al Refugiado  y la Cruz roja española acompañaron mi caso de asilo en España , en Colombia lo hicieron el Programa No Gubernamental de Protección a Defensores y Líderes Sociales en Colombia cuyos voceros fueron José Luís Campo Rodicio, Gloria Inés Flórez Scheneider, Ludivia Giraldo y Javier Peña recomendaron mi salida inmediata del país, avalaron mi decisión de solicitar asilo político y me apoyaron económicamente para mi sostenimiento en los tres primeros meses de vida en España.


Día Mundial del Refugiado


Les comparto el especial con motivo de la celebración del Día Mundial del Refugiado. Gracias a los que participaron. El medio/organización interesado puede usarlo, dándole el crédito a: conexioncolombia.com


En este link podrá ver todos los testimonios
http://www.conexioncolombia.com/colombianos-en-el-exterior-lo-mas-dificil-de-empezar-desde-cero.html


viernes, 10 de junio de 2011

¿ES POSIBLE LA INTEGRACIÓN EXITOSA DE LOS MIGRANTES?

Por Velandia Mora, Manuel Antonio
España, 10/06/2011
Stany Grudzielski (1990) hizo notar que originariamente en las ciencias sociales el término integración se entendía como un atributo de la sociedad, y no se utilizaba en el sentido, más generalizado ahora, es aplicarlo a los inmigrantes, como un atributo de los individuos.

Considera ( Blanco Fernández de Valderrama, 2002) que “La creciente afluencia y asentamiento de inmigrantes extranjeros en España, y el eco que el fenómeno encuentra en los medios de comunicación social, ha generado entre nosotros la sensación de asistir a un fenómeno novedoso, importante y, por añadidura, problemático. De constituir en los años 80 un fenómeno social, ha pasado a convertirse en uno de nuestros principales “problemas” sociales. El lapso de tiempo ha sido corto y las implicaciones grandes, de modo que apenas hemos tenido tiempo suficiente para asimilar el propio fenómeno, analizarlo, debatirlo, prepararnos y preparar para una convivencia diferente a la que los españoles estábamos acostumbrados desde hace décadas. El resultado es un panorama confuso, en el que conceptos y procesos se suman, se intercambian, se presuponen... unido a la creciente sensación de necesidad de intervención política y social. Al final, el día a día vuelve a desbordar el estudio, la previsión y la planificación.”

Blanco (2002) igualmente analiza el uso académico y político que se ha dado al término integración: “En los años 80, en España, el término que más acaparó la atención de los analistas del fenómeno migratorio de aquel momento y que generó alguna polémica en el ámbito de las ciencias sociales, era el de integración (…) Parece que la controversia académica en torno al concepto ‘integración’, como cercano o sinónimo al de asimilación, o ha sido superada en el ámbito de la administración, o realmente nunca ha llegado hasta él. Más bien pensamos que lo ocurrido es esto último. Y ello como consecuencia de una desconexión, cuando no desencuentro abierto, entre el ámbito científico y académico, por un lado, y el de la política y administración pública, por otro. Y este es el núcleo de nuestra preocupación".

Con posterioridad a la anterior idea cada vez es mayor el conceso de que en España se busca la integración intercultural. Sin embargo como dice  (Mora, 2010): Podría afirmarse que el compromiso político con la interculturalidad es, en muchos territorios del Estado, un recurso fácil y de cara amable que no implica necesariamente la asunción de esa concepción de la integración bidireccional que necesita del reconocimiento del “otro” y de la creación de espacios de encuentro, negociación y articulación de estrategias compartidas por personas culturalmente diversas.

Carlos Giménez entiende por integración “la generación de cohesión social y convivencia intercultural, mediante procesos de adaptación mutua entre dos sujetos jurídica y culturalmente diferenciados, mediante los cuales a) las personas de origen extranjero se incorporan en igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades a la población autóctona, sin por ello perder su identidad y culturas propias; b) la sociedad y el Estado receptor introducen paulatinamente aquellos cambios normativos, organizativos, presupuestarios y de mentalidad que se hagan necesarios"  (Giménez , Sin fecha).

Tal vez el problema que más dificulta la integración es que no se reconoce como bien lo consideran  (Fernando, y otros, 2010): la contribución que ha realizado la inmigración a la evolución demográfica de las zonas rurales que en términos absolutos han perdido población entre 1991 y 2008 ha frenado significativamente la pérdida de población, consiguiendo que su crecimiento demográfico fuera positivo desde el año 2000, de tal manera que el futuro demográfico de las zonas rurales más despobladas depende crucialmente de la inmigración.

Estos mismos autores opinan que, con relación a la integración, “el posible éxito de las medidas que se propongan dependerá de su diseño institucional, de la capacidad de adoptar un enfoque comprensivo en el que se cuide la coordinación de las diferentes áreas de gobierno y niveles administrativos, y se involucre a todos los agentes afectados”.
Para (Fernando, y otros, 2010): ello que depende, fundamentalmente, del bienestar en el nuevo territorio. Algo subjetivo que resulta de la predisposición de los inmigrantes pero también de la acogida en el territorio de llegada y de su potencial de desarrollo. De la experiencia de estos programas puede concluirse que su eficacia está ligada a que sean gestionados por una agencia, es decir, una organización autónoma de los poderes políticos afectados e inspirada por criterios profesionales. Eso permite una resolución más eficiente de los posibles conflictos, generar economías de escala en la prestación de servicios y transferir las experiencias exitosas de una manera más ágil entre los diferentes espacios en que actúa.

Sin embargo lo que puede considerarse integración exitosa desde la población de acogida es muy diferente a lo que se considera desde la población a acoger, lo que opinan los políticos, lo que dicen las políticas y lo que hacen para lograrla los agentes del estado, las organizaciones de la sociedad civil y otros representantes de la comunidad de autóctonos.
La gran dificultad  para lograr la integración exitosa radica no solo en conocer lo que piensan los diferentes sujetos en interacción (el discurso mul-tiversal), sino además en el hecho de que las políticas no han tenido en cuenta a las bases (nivel de ejecución) en la “pirámide de poder” (ver la Ilustración Nº1) sino tan solo a algunos intermediarios (nivel de coordinación  conformado por “representantes” de las asociaciones civiles y a algunos técnicos) y especialmente al nivel de asesoría. Así estos sujetos, de alguna manera, conozcan los problemas reales de los inmigrantes.
Ilustración Nº1 Niveles de Actuación. Relaciones verticales.
Ilustración Manuel Antonio Velandia M.

Al no conocer realmente la idea que sobre la integración tiene la población de acogida sino pequeñas aproximaciones a sus imaginarios no fundamentadas en estudios al respecto, como tampoco lo que los inmigrantes concibes es imposible construir relaciones verdaderamente bidireccionales, que tal vez son las únicas con las que se pudiera llegar a tener una integración exitosa.

Cabe destacar que la integración es un proceso continuo y que ello implica una dinámica permanente de integración, puesto que no solo se renuevan autóctonos e inmigrantes, sino que además sus propios uni-versos varían en el tiempo y de acuerdo a la situación política, económica y social del momento, situación que además es eminentemente cultural y única en cada sujeto que pretende integrarse.

Conseguimos “in time” que todos los actores que juegan algún papel en la integración participen activamente en ella requiere de una gran estrategia se sensibilización y modificación de conductas, empezando por aquellos mínimos como bien pudrieran se lo que algunos llaman las “reglas de oro” de la convivencia y la construcción de las relaciones.
Como colofón habría que agregar que al ser de doble línea la integración, es decir bidireccional mientras los autóctonos sigan considerando que quien debe integrarse es el migrante, la integración nunca será posible.


Bibliografía
Blanco Fernández de Valderrama Cristina Los inmigrantes y su integración. Apuntes en torno a una creciente nebulosa de conceptos, modelos y políticas. Ponencia. [Conferencia] // III Congreso sobre la Inmigración en España. - Granada : [s.n.], 2002.
Fernando Collantes [y otros] [En línea] // Real Instituto Elcano, Área: Demografía y Población. - El impacto demográfico de la inmigración en la España rural despoblada, 21 de 09 de 2010. - PDF. - 10 de mayo de 2011. - www.realinstitutoelcano.org.
Giménez Carlos Otros conceptos de Interés [En línea] // http://solidaridad.universia.es/aula/otrosconceptos_dos.htm. - Universia España, Sin fecha. - 10 de mayo de 2011.
Grudzleski Stany Les politiques d’intégration des Etats européens. Exposé pésenté au seminaire sur “les immigrés et les réfugiés à l’aube de 1993 [Libro]. - [s.l.] : Gap, 1993.
Mora Albert “El impacto de la inmigración en la transformación de la sociedad [Sección de libro] // Spanien aus interkultureller Perspective (España desde una Perspectiva Intercultural). / aut. libro A. Rupp A. Zelnno, M. Dalipi. - Berlin : LIT Verlag, 2010.

viernes, 27 de mayo de 2011

En ese lugar donde habitan las emociones

Revista Migrante Edición No. 12
Enero de 2010
Manuel Antonio Velandia Mora

¡Cómo pasa el tiempo! nos decimos cada vez que se inicia un nuevo año, pero también me lo digo ahora que se cumplen tres años de haber llegado a España. El exilio me ha permitido verme a mí mismo, al país, a los amigos, revisar mis prioridades y los sentidos de mi vida. Creo que aquellos paramilitares que me amenazaban de muerte, que atentaron contra mi vida, nunca se han dado cuenta que me hicieron un favor. No quiero decir que esté de acuerdo con los crímenes de odio, por supuesto que nunca lo haría, sino porque al amenazar mi vida me permitieron dar un mayor sentido a mi existencia y a aquellas cosas, situaciones, actividades y amores que verdaderamente me son importantes.
Siempre fui claro en que lo mejor que me podría pasar era trabajar en aquello que realmente me gusta y gracias a la vida lo sigo logrando. No puedo viajar por el mundo como lo hacia antes pues no puedo salir de España por la situación propia del proceso de asilo, pero coordinar una ONG LGTB y participar de la vida social, cultural y político-sexual española, le ha dado nuevos sentidos a mi existencia.
Claro que esa misma vida en Colombia algunas veces se hace demasiado lejana y otras tantas tan cotidiana, que incluso, algunas personas no muy cercanas ni siquiera se han dado cuenta que escribo desde fuera de Colombia; de todas formas, lo importante es seguir vivo, y cuando digo vivo quiero decir pensando, sintiendo, actuando, expresando mis ideas sobre aquellos temas que me interesan y motivan, ya no con el mismo ímpetu de antes porque ahora soy algo más reflexivo, sino también más contundente en mis opiniones y mucho más directo en mis críticas.
Esa presencia en los espacios y debates que temía perder con el exilio, la he logrado en foros internacionales en los que se han presentado mis ponencias aun cuando no niego que sea muy extraña la posibilidad de hacerme presente virtualmente por medio de la Web; también se han publicado mis artículos en medios a los que antes no tenía acceso e inclusive me han dado un premio de periodismo en salud, en un concurso al que me inscribí, mas por sugerencia e interés de un nuevo amigo que por mi propio interés, ya que me cuesta considerarme periodista.
Soy un estudiante empedernido. Poder dedicarme a estudiar y hacer de este oficio mi labor principal es una maravilla; por supuesto hacer dos doctorados simultáneamente y homologar la sociología cursando algunas asignaturas me ha obligado a encontrarme de frente con los pensadores europeos y con una visión del mundo que me lleva a darme cuenta de la riqueza latinoamericana como también de lo importante que es abrirse a nuevas explicaciones, experiencias y emociones. Son además otras formas de hablar, escribir y argumentar, las que se usan en España; otras maneras de vivir la lengua y con ella comunicar la cotidianidad.
El castellano, la lengua que se supone nos une a los hispanoparlantes y que es el espacio común para establecer la convivencia, se convierte cada día en una posibilidad para recordarte y recordar que sigues siendo un inmigrante, un extraño a la cultura y por ende, a las formas de construir las relaciones y vivir los afectos; porque hasta el lenguaje del amor, ah y de la sexualidad son tan diferentes, que cuando te dejas llevar por las emociones descubres que no estás siendo comprendido y que incluso, has dicho lo que no has querido y terminas sintiendo lo que no querías sentir.
El cuerpo, la caricia y la genitalidad no son universales, no es verdad que haya un idioma universal –el del amor o el del sexo- y que para comunicarte tan sólo sea suficiente callar. Tal vez lo sea para aquellos que no acostumbran acariciar con la palabra, pero cuando hacer el amor o simplemente follar (como dicen los españoles), es parte de la conversación te das cuenta que necesitas de las palabras que la otra persona  desea oír, y no precisamente de aquellas que tu estas acostumbrado a comunicar.
La comida es otra barrera cultural. Los sabores, las sazones, los ingredientes, la preparación no son los mismos; son tan locales y culturales que día a día te faltan las comidas caseras, las bebidas y aderezos propios de tu historia. Es tan agradable saborear una de tus frutas que cuando logras conseguirlas, así sea en zumo, con preservativos y colorantes las haces rendir para darte el gusto de sentirte allí, aun cuando no puedas olvidar que estás aquí.
El vestido es otro elemento extraño en la vivencia cultural que tenemos en la relación del cuerpo con nuestro entorno. Cuando no tenemos grandes cambios en el clima, bueno no más allá de los grandes cambios fruto del cambio climático, nuestro ser no se acostumbra fácilmente a las estaciones; tan pronto medio logramos acomodarnos, todo cambia. Cambia el color del cielo, la luz del entorno, la vegetación, la humedad, la temperatura, pero especialmente cambian la forma de vestir, los colores, las texturas y los materiales. Nuestros alegres colores tropicales nos delatan, porque a nosotros nos abruma la monocromía y nos ponen cabizbajos los colores oscuros y es especial vestir en la nada rica gama de los negros. Para nosotros el color no responde a la moda sino al estilo de vida, a la cotidianidad que se teje con fibras naturales y materiales ricos al tacto.
Es otra vida junto a otras personas, pero no por ello una vida menos rica o menos alegre. Son otras alegrías eso sí, pero también alegrías conocidas que se acrecientan cuando puedes tomar un sorbete de guanábana, embadurnarte con el almíbar del mango y transportarte en unos pocos segundos a muchos kilómetros de distancia  con solo evocar el almizcle de la pomarrosa o el sabor de la guayaba. Nada como un ajiaco, así sea con papas criollas  semi-cocidas y empacadas en embase de vidrio, o como el pan de bono recién hecho luego de media hora de añoranza y recorrido a la tienda del colombiano del amazonas que se dedica a la comida internacional.
Son tres años esperando que el asilo se haga realidad, tres años en que no puedo gozar de los abrazos de todos mis familiares y amigos, tres años construyendo nuevos horizontes, pero también tres años en que me alegra sentirme más vivo que nunca y en especial, más consecuente con migo mismo. Es verdad que aquí no hay amenazas de muerte, que puedo salir a cualquier lugar sin pensar en si puedo salir huyendo o si hay dónde esconderme, pero a pesar de tanta paz espero que pronto sea el día en que la situación política cambie y pueda regresar para seguir construyendo esos mundos de libertad en los que mi grano de arena ayuda a trazar el camino para aquellos y aquellas que vienen detrás nuestro.

Nota: A Velandia le fue otorgado el Asilo político y por orientación sexual en abril de 2010.