viernes, 27 de mayo de 2011

No puede mejorarse aquello que de sí no depende: las actuales herramientas de integración europeas

Por Manuel Velandia
España, mayo 2011

Entre el Consejo Europeo de Tampere y el Pacto sobre inmigración y asilo que se refrendó por los 27 jefes de Estado y de Gobierno el 16 de octubre de 2008 en Bruselas, quedó algo claro y evidente: “la inmigración cero es un espejismo y las migraciones organizadas y reguladas pueden ser una oportunidad porque son un factor de intercambio humano y de crecimiento”, afirma Rafael Ripoll.

Tempere marcó una pauta que sigue vigente, una pauta que con los acontecimientos políticos sucedidos en el último semestre en países africanos, pone en evidencia lo frágiles que pueden ser las legislaciones en cuanto a la integración de los migrantes en la CE.

Las diferencias en las perspectivas frente a los africanos que llegan a Europa están agravando las divisiones entre algunas naciones europeas y poniendo nuevos obstáculos al sueño de una Europa unida. Las políticas italianas han sorprendido a otros países europeos, motivando encuentros y desencuentros entre países y generando posibles cambios en las políticas de inmigración. Llos italianos les han dado a muchos tunecinos permisos de residencia temporales que los habilitan para ir a cualquiera de los 25 países del bloque sin necesidad de visas; como respuesta Alemania y Francia se enfurecieron al comprobar  que muchos de estos llegaron a su territorio para reunirse con familiares. 

Las conclusiones de Tampere introducen cuatro elementos en cuanto a política de inmigración se refiere, que deberán ser tenidos en cuenta a la hora de desarrollar una política común en materia de inmigración y asilo, si es que realmente se pretende mejorar las actuales herramientas de integración europeas: la colaboración con países de origen; un sistema europeo común de asilo; el Trato justo de los nacionales de terceros países; y, la Gestión de los Flujos Migratorios adoptando dos vías: informar en los países de origen y tránsito de “las posibilidades reales de inmigración legal”, información que tendrá un claro componente disuasorio, y por otro lado la lucha contra la trata de seres humanos.

Su cumplimiento, como lo considera Ripoll, implica “concederles derechos y obligaciones comparables a los de los ciudadanos de la Unión, así como fomentar la ausencia de discriminación en la vida económica, social y cultural y a desarrollar medidas contra el racismo y la xenofobia”.

Pero el problema no solo radica en la aplicación de las normas establecidas hasta el momento, sino en la imposibilidad real que implica la colaboración con los países de origen dado que allí los problemas económicos y políticos desbordas las posibilidades reales de lo que desde la CU se puede hacer. De nada sirve avisar a los países de las posibilidades reales de inmigración legal”, si las propias condiciones de pobreza absoluta y la situación política obliga a los ciudadanos a desplazarse buscando alternativas económicas y mucho más democráticas. En la medida en que el ciudadano de a pie no logre visualizar el verdadero servicio que presta el inmigrante al desarrollo social, cultural y económico, seguirá presente la xenofobia y el estigma y discriminación que esta genera. 

Alternativas políticas en términos de integración para que los programas con inmigrantes sean más exitosos

El caso de de Aguaviva en España
  
Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, mayo 2011

La Asociación de Municipios contra la Despoblación nació con el fin de repoblar los pueblos aragoneses más castigados por el envejecimiento de la población y el progresivo descenso del número de habitantes. El municipio turolense de Aguaviva fue el impulsor de esta asociación que ya en 2001 agrupaba más de 300 núcleos de población aragoneses. La asociación canalizaba las demandas de trabajo de todos los municipios asociados y buscaba en su base de datos los candidatos que mejor se ajustaban al perfil demandado.[1]

Buscando la integración de las personas se les proveyeron algunos Consejos prácticos: ponerse en contacto con un organismo que trabaje con inmigrantes para recibir asesoría sobre cómo legalizar la situación; procurar aprender lo antes posible el idioma. Les ofrecieron además educación y servicios de salud. [2]

En RedAragon se creó en 2001 una vía para intercambiar información, buscar compañero de piso e incluso publicar ofertas y demandas de trabajo.[3] Esto aún continúa, la Asociación de Municipios contra la Despoblación, con sede en Aguaviva, lanzó en diciembre de 2009 una campaña para captar viviendas de alquiler para nuevos pobladores. Bajo el lema “si no quieres que tu pueblo se quede vacío, alquila tu vivienda vacía” quieren convencer a los propietarios de inmuebles para que los saquen al mercado de alquiler. La asociación señalaba que faltan viviendas de alquiler en los municipios del medio rural y que eran conscientes de que había pisos y casas vacías pero también reticencias de los propietarios para alquilarlas.[4]
Consideran  Collantes & otros (2010) que quienes llegan son: 1. Retornados jubilados que vuelven parar establecerse; 2.  Retornados jóvenes tras sus primeras experiencias laborales; 2. “Neorrurales” –personas con una reorientación en su trayectoria profesional o empresarial que les lleva a abandonar la ciudad y establecerse en un pequeño núcleo–, así como con los expulsados del medio urbano por el encarecimiento de la vivienda, que ejercen como commuters en medias y largas distancias; 4. Extranjeros. Categorías que no son excluyentes entre sí.

En términos cuantitativos, la evolución demográfica de Aguaviva ha sido muy positiva, pues de 592 habitantes según el padrón de 2000, justo antes de iniciar estas medidas, se pasó a 651 habitantes al año siguiente y a 713 en enero de 2009, con un incremento originado fundamentalmente por la presencia de extranjeros, que han pasado de nueve personas en 2000 a 172 en 2009, muy por encima del incremento neto. Es decir, sin presencia de inmigrantes extranjeros, Aguaviva habría perdido población en términos absolutos.

Expongo a continuación, según Collantes & otros (2010) los problemas de las medidas impulsadas por la Asociación de Municipios contra la Despoblación y, en concreto, las planteadas por el Ayuntamiento de Aguaviva: 1. Los mercados laborales no ofrecían un diferencial salarial suficientemente atractivo en el largo plazo que significara un interés en el desplazamiento interno en busca de beneficios económicos y tangibles; 2. Para los inmigrantes extranjeros procedentes de países no comunitario es imprescindible disponer de trabajo para consolidar su residencia legal en España, la obtención de empleo estable adquiere un valor en sí mismo, muy por encima del salario o de sus connotaciones sociales; 3. España era un país atractivo por su pertenencia a la UE, lo que posibilita la movilidad posterior hacia el resto de Estados miembros; 4. De dio a conocer a los extranjeros la posibilidad de obtener un salario superior al de su país de origen; Bricio, alcalde de Aguaviva, difundió su propuesta en Argentina por  considerarla con mayor “afinidad cultural con España”; el ayuntamiento facilitó asentamiento, sufragó parte del viaje y ofreció viviendas en alquiler a costes muy moderados, pero estos en su mayoría salieron rápidamente del pueblo; 5. La comunidad rumana fue tomando el relevo de la suramericana, con una llegada mucho menos planificada y sin que apenas se implementaran políticas publicitarias en su captación; 6. Dinámicas dispares seguidas por uno y otro colectivo constituyen un elemento adicional que dificulta la aplicación de políticas; 7. Un contexto rural muy diferente al de su experiencia vital previa y, sobre todo, de sus expectativas asociadas con España igualmente dificultan la integración; 8. No se pensó en la necesidad de crear un ambiente de acogida en la comunidad de llegada, que facilitara su contacto con el resto de paisanos y generara redes sociales adicionales, ni la existencia de una infraestructura de ayuda flexible y permanente a los recién llegados para apoyarles en situaciones de incertidumbre y de posibles conflictos en su arraigo; 9. Las actuaciones se dirigían casi exclusivamente al mercado laboral, entendido éste en términos de remuneración, probabilidades de empleo y diferenciales de poder adquisitivo, sin introducir razonamientos de índole más cualitativa ni desde lo económico ni desde el territorio.

Los problemas anteriores dificultan el arraigo y la convivencia, por tanto, su solución requiere de políticas en términos de integración para que dicho programa sea más exitoso. Es verdad que la despoblación es  percibida como un problema grave que cuestiona su propia supervivencia en el medio plazo  y que la presencia de inmigrantes significa un reequilibrio interno a partir de la oferta de empleo, pero también es cierto que una persona que no se integra a la comunidad  termina convirtiéndose en un problema para la construcción de la sociedad.

Se suele considerar que las personas viajan buscando mejorar sus condiciones económicas y que sus problemas terminan al conseguir un empleo, un lugar de vivienda, educación y salud; pero los seres humanos, ya sea en su lugar de origen o en aquel al que han emigrado, tienen un proyecto de vida; proyecto que casi siempre se ve truncado en especial para quienes tienen una trayectoria profesional, una formación académica y un reconocimiento social y político por cuanto es difícil darle continuidad a este. Por supuesto que para quienes se desplazan desde un lugar en el que la pobreza y las crisis políticas son graves el nuevo espacio casi siempre implica una mejora en la calidad de vida., pero ello no es suficiente.

Los vínculos afectivos, las redes de apoyo y las vivencias culturales son necesidades y oportunidades comunes a todas las personas, sean estas migrantes o autóctonas. Generalmente cuando se piensa en integración ésta se piensa como una necesidad de los migrantes y no como la posibilidad para construir relaciones mucho más democráticas y solidarias en las que tanto autóctonos como los migrantes juegan un papel activo.

Las políticas que no incluyen a los autóctonos como sujetos activos de la construcción de la convivencia y al integración se basan en procesos verticales, unidireccionales, basados en estructuras de poder en los que se considera que la cultura autóctona es y debe ser la cultura dominante y en las que no es posible una verdadera relación intercultural e interpersonal.

La integración real es decir la bidireccional, horizontal y en la que se reconoce al otro (autóctono o migrante) como un auténtico otro posibilita los vínculos afectivos, las redes de apoyo y las vivencias interculturales que refuerzan el crecimiento personal, la democracia y por supuesto posibilitan que las personas retomen o continúen sus proyectos de vida y la construcción de su propia felicidad, como condición previa y necesaria de la transformación social.


[1] Red Aragón (2001). ¿Quieres vivir con tu familia en un pueblo aragonés?  Disponible en: http://www.redaragon.com/sociedad/inmigracion/4.asp Visitado 27/05/11
[2] Red Aragón (2001). Consejos prácticos. Disponible en: http://www.redaragon.com/sociedad/inmigracion/1.asp Visitado 27/05/11
[3] Red Aragón (2001). Tablón de anuncios. Disponible en: http://www.redaragon.com/sociedad/inmigracion/3.asp Visitado 27/05/11
[4] Aragón radio (2009). La Asociación de Municipios contra la Despoblación invita a nuevos pobladores a ocupar viviendas vacías. Disponible en: http://www.linkinho.com/4pj Visitado 27/05/11

lunes, 25 de abril de 2011

CODESARROLLO: ANÁLISIS CRÍTICO DE LOS COMPONENTES BÁSICOS DE LOS PROYECTOS

Manuel Antonio Velandia Mora
investigadormanuelvelandia@gmail.com
Alicante, España. Abril de 2011

El desarrollo es  un derecho universal y como todo derecho exige responsabilidad de quienes lo tienen. El Artículo 29 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. El desarrollo puede ser local, pero también puede ser internacional o interregional al interior de un país, en este caso se habla entonces de responsabilidad o más específicamente de corresponsabilidad orientada al desarrollo. Corresponsabilidad que corresponde tanto a los autóctonos como a los inmigrantes, quienes para lograr su desarrollo deben gozar de todos los Derechos Humanos independientemente de cuál haya sido su lugar de nacimiento. Por lo que cabe aquí una primera crítica: si no hay plenos derechos no puede haber pleno codesarrollo.
Las acciones de cooperación para el desarrollo pueden realizarse ya sea con la participación de los inmigrantes o sin esta, de ahí que sea necesario diferenciar entre cooperación al desarrollo y codesarrollo. Aun cuando ambas tienen como fin realizar acciones para contribuir al desarrollo de las regiones, la diferencia más importante radica en que en el codesarrollo se incluye a las personas migradas como agentes protagonistas para contribuir al desarrollo de sus lugares de origen a partir de su vivencia transnacional de dos realidades, la de origen y la de destino. Puede afirmarse entonces que el codesarrollo nace a partir de la vinculación entre migraciones y desarrollo.[1]
Las relaciones afectivas, políticas, económicas, sociales y culturales que crean y mantienen l*s inmigrantes generando vínculos entre las sociedades de origen y destino también pueden considerarse codesarrollo, sin embargo en este caso se hace referencia al proceso organizado realizado por los agentes del codesarrollo a partir de políticas creadas con tal fin y además porque  esa “Filantropía diaspórica” no redunde en beneficio tanto para la comunidad de origen como para la receptora de la migración, que es una condición del codesarrollo según la definición de Sami Naïr.
En 1997, durante su etapa como encargado de la Misión Interministerial “Migración/Codesarrollo” dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores francés, Naïr definía el codesarrollo como "una propuesta para integrar inmigración y desarrollo de forma que ambos países, el de envío y el de acogida, puedan beneficiarse de los flujos migratorios. Es decir, es una forma de relación consensuada entre dos países de forma que el aporte de los inmigrantes al país de acogida no se traduzca en una pérdida para el país de envío".[2] Una crítica a esta definición es que restringe el codesarrollo a la actividad para el desarrollo realizada entre dos países, negando así las posibilidades entre regiones con diferente desarrollo al interior de una misma nación.
Para que los agentes del codesarrollo, es decir la administración pública en una nación –centralizada- o a partir de la cooperación descentralizada que es la llevada a cabo por una comunidad autónoma, una provincia, una ciudad, una entidad privada -por ejemplo, una universidad-, una Organización No Gubernamental (ONG) de Desarrollo (ONGD) o cualquier Empresa de Economía Social (EES) puedan participar en el codesarrollo se requiere la inclusión de éste tanto en las políticas de cooperación para el desarrollo de la administración correspondiente como en las políticas de inmigración de las naciones o regiones involucradas.
Vidal, Albaigès & Martínez (2009) proponen como elementos claves del codesarrollo:
·         Conexión activa de las actuaciones, políticas y planteamientos entre inmigración y desarrollo.
·         Actuación de la inmigración como fuente de desarrollo económico, cultural y social.
·         Protagonismo activo del grupo de migrantes trasnacional tanto en su comunidad de origen como en la de acogida.
·         Definición de conceptos básicos y de la gestión de proyectos[3]
·         Rol del grupo de migrantes transnacional como puente entre sociedades.
·         Implicación de dos o más colectivos en el trabajo para el enriquecimiento mutuo de la comunidad de origen y de acogida.
Ello implica por una parte la aportación bidireccional y por otra que no exista únicamente un flujo monetario entre ambas sociedades, sino que el intercambio de vivencias y conocimientos se convierta en parte esencial del proceso de codesarrollo. Recordemos que en la cooperación para el desarrollo el flujo monetario se da entre un país que se considera desarrollado o por lo menos más desarrollado que el país receptor del capital financiero y este último.
Algunas  críticas al codesarrollo que se viene realizando desde España y sus comunidades autónomas pueden ser: 1ª. Que el papel protagonista de la comunidad migrante no se da tanto en su comunidad de origen como en la de acogida; 2ª. La falta de continuidad, es decir de estabilidad y permanencia en el tiempo y el espacio de los proyectos de codesarrollo dado que estos generalmente dependen de momentos políticos determinados; 3ª. Que las actuaciones de la comunidad migrante trasnacional se realizan usualmente con personas agrupadas en asociaciones de personas inmigradas dejando de lado a las que no perteneces a estas creando un desarrollo desigual y en consecuencia negándoles aquellas resultantes del proceso como pueden ser el aumento de su autoestima, conexiones sociales locales y una valoración positiva que se transmite a sus comunidades de origen y acogida, garantizando la continuidad, reforzando los vínculos existentes y ampliando las posibilidades de nuevas iniciativas; 4ª. La gestión de este tipo de proyectos es compleja y por tanto, puede resultar difícil para entidades sin experiencia previa y sin formación apropiada, ello significa que como mínimo quien(es) pretende(n) hacer codesarrollo debería(n) formarse para tal fin; 5ª. No hay una retroalimentación que identifique cuáles son las aportaciones del trabajo hecho por la cooperación al desarrollo que se pueden aplicar a los proyectos de codesarrollo. 6ª. Una última crítica es que se ha pasado de un modelo tradicional de cooperación al desarrollo, sin modificar algunos planteamientos e incorporar los elementos técnicos que genera la vinculación de la comunidad migrante transnacional como protagonista de los procesos de codesarrollo.


[1] Vidal, Pau; Albaigès, Jaume; Martínez, Sara (2009). Codesarrollo: conceptos básicos y gestión de proyectos. Disponible en: http://www.observatoritercersector.org/pdf/publicacions/OTS_Articulo_codesarrollo_v2.pdf Visitado 25/04/11
[2] Codesarrollo. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Codesarrollo Visitado 25/04/11
[3] Para PNUD el codesarrollo es una “intervención integrada por un conjunto de actividades planificadas y relacionadas entre sí para alcanzar objetivos predeterminados en un cierto plazo temporal”.

martes, 22 de marzo de 2011

El uso del velo en la escuela: ejercicio real de convivencia en la interculturalidad

¿Cómo resolverías el siguiente conflicto moral teniendo en cuenta los valores de una ética intercultural?

Caso: María es hija de padres musulmanes. Acude a la escuela desde hace seis años, pero ha cumplido la edad a partir de la cual, según su religión debe comenzar a llevar velo. Así que acude al colegio con el velo puesto y se genera una gran controversia, sobre si debería llevarlo o no. Se convoca una reunión de profesores para tomar la decisión. 

- ¿Por qué es controversial el uso del velo?

El uso del velo es controversial porque no hay Coherencia en el vivir. Porque se nos dificulta asumir y vivir la libertad y porque nos negamos a aceptar al otro como autentico otro.

- ¿Crees que los resultados de la reunión de profesores serán suficientes para tomar una decisión justa? ¿Se debería convocar a los padres de los alumnos? ¿A los padres de Marja? ¿Se debería tener en cuenta la opinión de Marja?

La comunidad académica no solo la conforman los maestros sino también los estudiantes, los padres y madres de familia, los líderes de opinión en el área de influencia en la que se encuentra el centro de estudio, las directivas del centro educativo e incluso los demás funcionarios no docentes que en ella laboras. Toda respuesta que no sea participativa de todos los sectores termina siendo una imposición de quien ostenta el poder.

- Reflexiona sobre cuál es la mejor manera para enseñar los valores de la sociedad democrática (la libertad, el respeto, la tolerancia, etc.) y de asegurarnos de que éstos sean aprehendidos por sus destinatarios?

Como afirma el biólogo chileno Humberto Maturana: los valores no se enseñan, se aprenden. La escuela es solo uno de los ámbitos de dominio en que se mueven los niños, niñas y adolescentes, de ahí que los padres y madres, los maestros, los guías políticos, espirituales, culturales y sociales deben ser un ejemplo de vivencia de los valores. Según la Real Academia Española de la Lengua, aprehender es “Concebir las especies de las cosas sin hacer juicio de ellas o sin afirmar ni negar”, de ahí que aprehender solo es posible en los valores de la libertad y la Coherencia en el vivir.

La educación de un niño extranjero: Un ejercicio real de convivencia en la interculturalidad

Por Manuel Antonio Velandia Mora
Alicante, Marzo de 2011
Caso: Juan Carlos es hijo de padres ecuatorianos. Tienen más de ocho años viviendo y trabajando en España pero hace más de un año que su padre se quedó sin trabajo. Tiene varios hermanos y con lo que su madre gana apenas alcanza para mantener a la familia. Así que han solicitado una de las becas que ofrece la escuela para familias con bajos recursos. Este año, por la crisis, se han presentado muchas más solicitudes. A Juan Carlos le conceden la beca, pero varios padres de la comunidad se sienten molestos porque la solicitaron también y no se las concedieron. Dicen que los inmigrantes no deberían tener más derechos que los españoles.

¿Cómo resolvería el conflicto moral teniendo en cuenta los valores de una ética intercultural?

El principio supremo de la ética moderna es el de la igual dignidad de todos los seres humanos. Educar para degustar la igual dignidad de cuantos se encuentran en el aula y fuera de ella, sean de diferente raza, cultura o inteligencia, es la clave para la convivencia en igualdad. Toda persona es digna y es fundamental transmitir a través del aula la igualdad de todos. Igualdad que igualmente debe ser comprendida, vivenciada y emocionada positivamente  por la comunidad académica. Que un chico  ecuatoriano o español no tenga el derecho a la educación es una vulneración al derecho a la educación, pero sobre todo es cuestión de insolidaridad, falta de igualdad e injusticia; para que no haya vulneración de derechos es necesario aumentar el nivel de competencia de las personas para poder ponerla al servicio de otros. Y esos otros no solo son los autóctonos o los extranjeros sino todos los conciudadanos.

- ¿Cómo se puede abordar este conflicto? ¿Qué procedimientos se deberían aplicar para tratar de que el otorgamiento de las becas no se convierta en un medio de división social entre inmigrantes y no inmigrantes?

Como ya queda claro en lo anteriormente expresado abordar el conflicto solo es posible bajo el paraguas de los valores, el problema radica en que, por ejemplo, legalmente quienes deben aprender la convivencia, a integrarse a la sociedad son los extranjeros, incluso unos más que otros, y no todos los habitantes de la ciudad, que son los otros convivientes. Se requiere cambiar la norma y ello solo es posible comprendiendo realmente en qué consiste la interculturalidad y logrando que ella no solo sea una norma sino una práctica real y cotidiana.

- ¿Qué criterios nos permiten decidir si una persona tiene o no derecho a solicitar este tipo de ayudas?

Los únicos criterio son la libertad, el derecho a la educación y que se es un habitante de la ciudad, pero igualmente que los derechos de los niños (inmigrantes u autóctonos) están protegidos por la ley.

La libertad y la Coherencia en el vivir, valores fundamentales para la vivencia de la interculturalidad

Por Manuel Antonio Velandia Mora
Alicante, Marzo de 2011
Afirma Adela Cortina, que es preciso articular la relación entre los distintos sectores sociales de modo que puedan hacerse cargo con bien de problemas que no afectan sólo a uno de ellos, sino a todos ellos. Este es el caso de la convivencia ciudadana en cualquier lugar del mundo, pero lo es más en aquellos territorios en los que conviven personas provenientes de diferentes lugares, ya sea porque los inmigrantes sean nacionales o extranjeros.

Los valores no debe ser obligación de los extranjeros, tampoco lo son los derechos ni las obligaciones porque derechos, obligaciones y valores son cuestión de todos.

José Ortega y Gasset diferencia entre creencias e ideas y esta distinción es de suma importancia porque las creencias son las que mueven realmente a una sociedad, las personas actúan movidas por sus creencias básicas. Solemos creer que lo que dificulta la convivencia solidaria y democrática son las ideas, pero no éstas se "dicen" en los grandes discursos, están bien construidas, bien pergeñadas, bien teorizadas y por ello facilitan la dialógica, pero son nuestras creencias con las que funcionamos en la vida cotidiana y las que nos inspiran en el momento de tomar decisiones. Es por nuestras creencias por las que no aceptamos al otro como un auténtico otro y por las que pensamos e incluso asumimos que aquel que explica, vivencia y se emociona con la realidad de una manera diferente, es nuestro enemigo.

Para Cortina, los valores son un componente de la vida humana; tienen mucho que ver con lo que realmente nos va a las personas, son lo que hace de la vida humana compartida sea una vida realmente digna de ser vivida. Para dicha autora La vida no se hace sólo de hechos, sino que se hace de hechos valorados, de decisiones valoradas, hacemos nuestra vida desde lo que valoramos, desde lo que preferimos. Según Cortina la definición que da Ortega sobre los valores es la más apropiada: "los valores son cualidades de las acciones, de las personas, de las cosas, que las hacen atractivas".

Pareciera que hay una relación directa entre la estética y los valores; porque cuando una acción o una persona o una institución tiene un valor positivo, es atractiva; cuando tiene un valor negativo, es repugnante. Tal vez por ello se nos dificulta convivir con alguien en quien no reconocemos valores. Concluyendo, los valores son cualidades de las cosas, de las acciones, de las personas, que nos atraen porque nos ayudan a hacer un mundo habitable.

Los valores morales son aquellos que entendemos que debería tener cualquier persona, cualquier institución, cualquier actuación que quiera llamarse humana, en el pleno sentido de la palabra.

Dado que los valores ayudan a acondicionar el mundo y a hacerlo habitable, los valores morales son fundamentales en el proceso de construir la convivencia, porque los valores hacen del territorio vivencial un mundo en el que merece la pena vivir.

Hay valores que todos esperamos, afirma Cortina; por ejemplo, esperamos que todo el mundo sea honrado, que sea justo, que intente vivir en libertad, porque alguien que prefiere la esclavitud a la libertad, la injusticia a la justicia, la desigualdad a la igualdad, ha dejado de aspirar a la humanidad, en el pleno sentido de la palabra. Estos valores están plenamente definidos, sin embargo no se vivencian, pero también son necesarios algunos valores morales adicionales.

Hay valores, como la libertad y la justicia, que son valiosos por sí mismos, y no porque algún grupo social o algún estudioso haya decidido conferirles valor. La libertad es un valor sobre el cual es posible construir otros valores. La libertad puede entenderse de muchas formas, por ejemplo como independencia, como participación y como autonomía.

La libertad como independencia es la libertad propia del Estado de Derecho moderno, con ella es posible la libertad de expresión, de conciencia, de asociación, de reunión, de desplazamiento… las libertades básicas, que son las que alguien puede ejercer sin interferencia. Cuando no se puede ejercer, cuando se acalla la expresión, la información, una sociedad es claramente injusta; tal vez por ello, para un inmigrante, al construir la convivencia sea primordial la libertad. Para ejercer el derecho a la libertad y a esta como valor, es conveniente auto reconocerse de tal forma que sea posible construir la libertad. Es difícil expresarse si no se conoce la lengua, si no se entiende lo que se recibe como información, si no sabemos interpretar las diferencias en el lenguaje.

En mi experiencia particular, tomar cursos de valenciano me ha permitido poseer los mínimos para la interlocución, porque la lengua es en sí misma una barrera a la libertad, incluso cuando se habla el mismo idioma, yo creo que hablamos el mismo idioma pero no la misma lengua y el castellano algunas veces se nos convierte en una barrera que nos dificulta convivir. No es que no sea cerrada la posibilidad de reunión, pero nosotros mismos al tener la barrera lingüística nos cerramos la puerta y nos autorizamos a participar. Cuando yo desee aprender valenciano me encontré con la dificultad de que no había cursos para extranjeros, de que yo era el primer extranjero que lo pedía; logré que se abriera un curso, logré motivar a otros, logré que culmináramos y tuviéramos un segundo nivel de formación. La libertad en consecuencia no solo está en la posibilidad de ejercerla sino en la de obtener respuestas.

Libertad, responsabilidad y educación. Toda libertad apareja responsabilidades. La convivencia no nos llega, se construye, somos parte activa de ella, ejercer la libertad requiere de la formación para estar en capacidad de elegir; de ahí que el valor de la libertad debe ir acompañada del derecho a la educación. Con la educación se forja la conciencia, porque con la educación tenemos algo que decir y podemos entender y entendernos, porque con la educación adquiramos herramientas para comprender las ideas y para lograr que las ideas fundamenten las creencias y se conviertan en soporte de nuestras prácticas y emociones; así en nuestra libertad podemos darle algún contenido, algún criterio a lo que expresamos, vivenciamos y emocionamos; es decir, forjamos la conciencia, así es posible la libertad como independencia y la libertad como participación.

Libertad entendida como autonomía. Cortina plantea que "Autonomía" significa, a fin de cuentas, ser dueño de la propia vida, tomar las propias decisiones, pero no hacerlo sin los otros, sino siempre con los que son significativos para nosotros. La autonomía posibilita el ejercicio de la autodeterminación, pero también la libertad es la forma objetiva de la autodeterminación. Sin la autodeterminación no solo se es marginal sino, también, marginalizable. La  autodeterminación  conlleva una multiplicidad de formas expresivo-políticas que debe ejercer el ciudadano. Sin embargo, los inmigrantes al no ser libres en cuanto a derechos, no pueden autodeterminarse como ciudadanos y ven impedida su visibilidad cultural, elemento fundamental de la interculturalidad. La cultura no solo es una forma de visibilidad sino también una denuncia epistemológica y socioantropológica.

Considera Cortina que si el siglo XXI tiene una tarea, es la de ajustar las creencias a las ideas. Esto es necesario y conveniente porque no se vive lo que se cree, de ahí la importancia de desarrollar un valor al que denominaría Coherencia en el vivir. Una persona sería auténtica cuando haya en ella una Coherencia entre lo que vive, explica y siente.

La Coherencia nos permitiría creer en el otro, es decir reconocerlo como un auténtico otro, en la medida en que tenemos claro que lo que dice es lo que hace y lo que siente. En una sociedad en la que quienes conviven provienen de diferentes culturas, poder creer en el otro a partir de su coherencia en el vivir nos conduciría a aceptarlo, a no tener temor de él, en verlo como un aliado y no como un enemigo. Su coherencia despertaría en nosotros interés por quien la vive, interés que es legítimo porque, como afirmaba Kant, se puede actuar por interés o se puede tomar interés en lo que es interesante por sí mismo. La coherencia nos llevaría a reconocernos y a reconocer en los demás auténticos otros, esto a su vez nos conduciría a hacer del territorio intercultural un mundo habitable para todos y cada uno de los seres humanos que en él conviven.