jueves, 17 de marzo de 2011

Darse cuenta: Elemento fundamental en el proceso de cambiar las prácticas en la búsqueda de derechos en contextos de negación de la condición de ciudadanía

Velandia Mora, Manuel Antonio

El terreno sobre el que supuestamente descansan nuestras perspectivas de vida es sin duda inestable, como también lo son nuestros empleos y las empresas que los ofrecen, nuestros compañeros/compañeras y nuestras redes de amigos, la situación de la que disfrutamos en la sociedad, y la autoestima y la autoconfianza que se derivan de aquélla.[i]
Bauman, Zygmunt (2006). Vida líquida.

Cuando una persona sale por primera vez de su país  para vivir en otro y es un extracomunitario, generalmente no se piensa inmigrante, ni siquiera extranjero, aun cuando (en su intento por cambiar de vida) sí puede pensarse como una persona que se va a ver obligada a vivir en situación administrativa irregular.

La persona una vez habita en el país receptor  pasa por un proceso identitario en el que se da cuenta que su identidad como persona, sujeto de derechos y ciudadano se va transformada, no sólo porque está en una sociedad y cultura diferentes sino también porque descubre que no puede ejercer su condición de sujeto político. En el país receptor la persona descubre que sus explicaciones del mundo, las prácticas cotidianas relacionales y laborales y sus emociones igualmente cambian.

Darse cuenta implica hacer distinciones acerca de cómo ha sido la experiencia, cómo le afecta en lo particular y cómo afecta a los(as) demás. La reflexión es un proceso en el que la persona se hace preguntas y se da respuestas. El proceso de indagación, de cuestionamiento, de autoconocimiento es factible gracias a la capacidad recursiva del lenguaje que nos permite volver sobre nosotros(as) mismos(as). De allí que reflexionar es una acción que consiste en volver sobre sí mismos(as), indagándose, auto-preguntándose sobre el sentido, el significado, los orígenes, las conexiones, los juicios, las implicaciones que ha generado lo que se ha vivenciado, experimentado. En algunas oportunidades esas preguntas y respuestas pueden plantearse y responderse tanto desde lo que se conoce en la experiencia cotidiana de vida como desde las teorías con las que suele explicar el mundo.

Centrarse, ser el centro de su propio universo/uni-verso implica reconocer que se es único(a). Lo primero sobre lo que debiéramos reflexionar (Velandia, 1999) con respecto a mí mismo(a) –mismidad–, en que no hay nadie como yo, nunca ha habido nadie como yo, ni habrá nadie como yo, es decir, estoy siendo, he sido y estaré siendo único(a).  La conciencia de que mis reflexiones y las de los(as) otros(as) son tan únicas como las mías me aproxima a la conciencia de la otredad. Hacerme consciente de dicha otredad me conduce a reconocer que las explicaciones que damos al mundo, a nuestras relaciones, de nosotros(as) mismos(as), por el hecho de ser únicos(as) son diferentes a las de los(as) demás; a darme cuenta que frente a un mismo hecho hay tantos versos, tantas reflexiones y explicaciones como seres humanos hay y, es precisamente esta la esencia del multi-verso. A reconocer que yo me posibilito o no verme afectado por los diferentes versos (alteridad); también puedo establecer los límites relacionales, emocionales, territoriales con los otros y las otras (otredad).

Centrarse es descubrirse eje y motor de aquello de lo que me he, dado cuenta. Es un proceso triádico en el que se vivencian tres momentos, señalar-se, descentrar-se y proyectar-se, que hacen parte del juego del estar siendo lo que se desea ser. Señalar-se es poner una marca (en una cosa) para hacerla visible y distinguirla de otras, llamar la atención sobre una persona (en éste caso yo mismo(a)) o cosa. Señalar-se un camino, trazar-se un norte por el que deseamos transitar, seguir la ruta señalada está interconectado, influenciado e interafectado por el ámbito de dominio de las relaciones que establecemos con nosotros(as) mismos(as), los(as) otros(as) y el contexto en el que nos movemos.


Descentrar-se es desviarse de la ruta señalada. La permanente contradicción que conlleva compartir-se, vincular-se y encontrar-se nos pone en evidencia lo difícil que es estar siendo consecuente consigo mismo(a) y el actuar, más aun cuando sabemos que la razón no es suficiente, dado que es nuestra emoción –a veces desconocida e ignorada– la que nos induce y nos conduce por los caminos de la vida. Proyectar-se es pensarse actuando y emocionándose en la nueva experiencia cotidiana de vida de la convivencia democrática. Proyectar-se, desde la posibilidad de que en el estar siendo hoy estamos siendo futuro, significa empezar a vivir hoy lo que concibo quiero ser en el futuro.

Hacerse cargo/empoderarse, es igualmente un proceso en el que se presentan tres momentos: evaluación, redirección y retroalimentación. Evaluar está directamente relacionado con valorar, en éste caso valorar nuestro propio actuar. Redireccionar es tomar una nueva dirección cuando logramos darnos cuenta y necesitamos centrarnos en lo que queremos estar siendo. Retroalimentar es tomar nuevamente el impulso, dar-nos la fuerza necesaria para seguir en el empeño de estar siendo en la convivencia democrática, con todo lo que ella nos significa y re-significa.

El permanente actuar de otros(as) y todo cambio que sucede en el medio me afecta a mí y dicha alteración únicamente es factible de reconocimiento si reconozco mis propios límites como también mis posibilidades.

La persona que vive en situación administrativa irregular, pero también el extranjero extracomunitario en situación regular, cuando se descubre en contextos en los cuales la condición de ciudadano/a no se ve reconocida en su dimensión jurídica y política, entiende que además está siendo vulnerado en sus derechos por cuanto logra darse cuenta que tiene obligaciones pero que ve restringidos sus derechos, es ahí cuando al centrarse sobre la afectación que ello le produce se ve obligado a analizar posibles salidas en las que pueda hacer una “reconstrucción” de la ciudadanía.
  
Estas salidas son de diversa índole como puede observarse en algunos reportes de prensa que hablan de la situación en la Comunidad Europea de personas que vive en situación administrativa irregular y que se organizan para luchar por sus derechos, especialmente en sus derechos como trabajadores. En Paris decenas de inmigrantes “sin papeles” provenientes de Malí ocuparon en septiembre de 2008 un restaurante de alto standing  reclamaban la regularización de un grupo de trabajadores indocumentados de su misma nacionalidad empleados en el restaurante como pinches de cocina o ayudantes de camarero. Igualmente en Paris, un año después, 2.000 inmigrantes en situación administrativa irregular acamparon en un almacén vacío para exigir a las empresas que los contratan que obtengan el permiso de residencia para ellos.

En Londres en mayo de 2009 Miles de personas que vive en situación administrativa irregular asistieron a un festivo acto de protesta para pedir su regularización. Los actos empezaron con siete servicios religiosos simultáneos seguidos de una manifestación que finalizó en la plaza de Trafalgar. Este movimiento, que empezó en 2006, se inspira en la regularización aprobada en España en 2005.

En España en marzo de 2008 organizaron una huelga en Jaén para denunciar la explotación laboral de la que son víctimas. Explotación a la que se suman condiciones infrahumanas de vida, abuso por parte de las autoridades y otras formas de violencia social.

En Italia, en Enero de 2010 trescientos inmigrantes ayunaron en protesta por los nuevos trámites para obtener el permiso de residencia, dado que desde el 2009 se aprobó el polémico Paquete de Seguridad ideado por la Liga del Norte, que convirtió en delito la inmigración clandestina e introdujo numerosas medidas restrictivas contra los inmigrantes, los trámites de los documentos de residencia se han alargado y complicado hasta límites desesperantes.

Más recientemente, marzo de 2011, un grupo de 287 inmigrantes indocumentados organizaron en Atenas una huelga de hambre para pedir a las autoridades griegas que concedan permisos de residencia y de trabajo al medio millón de extranjeros en situación irregular en el país.

Pero no solo las huelgas y los ayunos se han utilizado como estrategia, los inmigrantes habitando en la Comunidad Europea llevan años entrando por la fuerza en iglesias, oficinas del Gobierno y universidades, negándose a salir si no se les garantiza que les tendrán en cuenta para una “regularización”.

Sin embargo, existe la falsa conciencia de que al lograr la regularización se logra la ciudadanía; pero quienes ya se hallan de manera regular igualmente se dan cuenta que no pueden participar en la vida política de las ciudades en que habitan y mucho menos a nivel nacional. Según Pietro Costa, la ciudadanía es una relación política fundamental y sus principales articulaciones, esto es, las expectativas y las exigencias, los derechos y los deberes, las modalidades de pertenencia y los criterios de diferenciación  o las estrategias de inclusión o exclusión.

La ciudadanía implica una relación simétrica. Uno de los logros más importantes en la asunción de la ciudadanía en condiciones de simetría: en las próximas elecciones locales en España (mayo de 2011), unos 650.000 nuevos electores -inmigrantes afincados en España- podrán ejercer su derecho al voto gracias a los convenios firmados por el Ejecutivo español con Colombia, Perú, Argentina, Islandia, Trinidad y Tobago, Ecuador, Burkina Faso, Cabo Verde, Chile, Paraguay, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Uruguay y Bolivia. Sin embargo el derecho al voto no será ejercido por todos aquellos que pueden hacerlo.

Empoderarse como ciudadano implica además de ejercer el voto, darse cuenta  de la importancia que tiene para los inmigrantes organizarse como grupo de presión política haciendo valer y luchando por que se reconozcan sus aportes al desarrollo económico, social y cultural de los países en los que habitan.  Diferentes  investigaciones sugieren que sin el aporte de los inmigrantes el Producto Interno Bruto (PIB) habría bajado en lugar de mostrar un crecimiento. El profesor Josep Oliver, ha explicado que "Globalmente, la cantidad de dinero que estos inmigrantes han transferido al estado español es más elevado que la cantidad que han recibido". En el caso del sector turístico, la aportación de la mano de obra inmigrada es porcentualmente superior a la que corresponde al conjunto de la economía española.  En diciembre de 2006 el rey aseguró que los éxitos económicos y sociales de España explican “los flujos migratorios de tantos hombres y mujeres que contribuyen con su valioso esfuerzo a nuestro crecimiento. Un esfuerzo que merece reconocimiento y gratitud”. 

Cabe destacar que  la apreciación social sobre el aporte de los inmigrantes al desarrollo de la Comunidad Europea, no está de acuerdo con lo que afirman las estadísticas, en especial esto es evidente para la población general. Una verdadera integración de los extranjeros no comunitarios no será posible en cuanto no cambie esta falsa conciencia y se comprenda que la integración es bilateral.


[i] Bauman, Zygmunt (2006). Vida líquida. Editorial Paidós.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Propuesta de Investigación: EL CUERPO AQUÍ, LA MENTE ALLÍ

Universidad de Alicante
Máster en Gestión de las Políticas Migratorias e Interculturalidad
Propuesta de investigación
Manuel Antonio Velandia Mora
Alicante, Marzo de 2011
Etnografía sobre la construcción identitaria de los extranjeros latinoamericanos viviendo en Alicante, España

1           Introducción

Según la Ley Orgánica 4/2000[1], de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social se consideran extranjeros a las personas que carezcan de la nacionalidad española.
En la citada Ley, el artículo 2. Integración de los inmigrantes, se establece que: 1. Los poderes públicos promoverán la plena integración de los extranjeros en la sociedad española, en un marco de convivencia de identidades y culturas diversas sin más límite que el respeto a la Constitución y la Ley; 2. Las Administraciones Públicas incorporarán el objetivo de la integración entre inmigrantes y sociedad receptora, con carácter transversal a todas las políticas y servicios públicos, promoviendo la participación económica, social, cultural y política de las personas inmigrantes, en los términos previstos en la Constitución, en los Estatutos de Autonomía y en las demás Leyes, en condiciones de igualdad de trato. Especialmente, procurarán, mediante acciones formativas, el conocimiento y respeto de los valores constitucionales y estatutarios de España, de los valores de la Unión Europea, así como de los derechos humanos, las libertades públicas, la democracia, la tolerancia y la igualdad entre mujeres y hombres, y desarrollarán medidas específicas para favorecer la incorporación al sistema educativo, garantizando en todo caso la escolarización en la edad obligatoria, el aprendizaje del conjunto de lenguas oficiales, y el acceso al empleo como factores esenciales de integración; y, 4. De conformidad con los criterios y prioridades del Plan Estratégico de Inmigración, el Gobierno y las Comunidades autónomas acordarán en la Conferencia Sectorial de Inmigración programas de acción bienales para reforzar la integración social de los inmigrantes.
El proceso de integración de los extranjeros en la sociedad española requiere que los inmigrantes se reconozcan como tales, es decir que hayan construido una identidad como inmigrantes, sin embargo dicho proceso no ha sido profundamente estudiado aun cuando hay importantes avances sobre los efectos de la migración: se reconoce que  (Velasco, 2007) “Un verdadero migrante sufre, tradicionalmente, un triple trastorno: pierde su lugar, entra en el ámbito de una lengua extranjera y se encuentra rodeado de seres cuyos códigos de conducta social son muy diferentes y, en ocasiones, hasta ofensivos, respecto de los propios. Las raíces, la lengua y las normas sociales son tres de los componentes más importantes para la definición del ser humano y en esto se encuentran directamente afectados los migrantes, afectaciones que entorpecen las relaciones con los autóctonos. El migrante, a quien le son negados los tres, se ve obligado a encontrar nuevas maneras de describirse a sí mismo, nuevas maneras de ser humano”.[2]
Para Velasco (2007), “el fenómeno de la inmigración posee una contundencia expresiva en el plano existencial difícil de parangonar (…) Con la experiencia de la inmigración se pone en juego una cuestión esencial en la vivencia de cada persona como es el sentimiento de pertenencia”; una pertenencia que se modifica en cuanto a la sociedad emisora y la sociedad receptora. Esta pertenencia es profundamente significativa en el plano existencial por cuanto la identidad se trastoca reafirmando, por una parte, la identidad nacional de origen que “los propios interesados mantenían en estado de apagada somnolencia” y construyendo, por otra parte, una neoidentidad como habitante del país receptor, en lo que los autores han denominado identidades mestizas[1] e identidades transnacionales[2], pero también como posible ciudadano
Un estudio sobre el proceso de integración de los extranjeros en la sociedad española es pues un estudio sobre cómo se construye la neoidentidad como inmigrante Y como ciudadano de España. El estudio que se pretende realizar en cuanto a su porceso investigativo se propone, por una parte, romper con el hecho de que las principales comanditarias de investigación social sobre cuestiones relacionadas con la inmigración sean las instituciones públicas, aspecto sobre el que Iñaki García Borrego llama la atención en su artículo denominado “Acerca de la práctica y la teoría de la investigación sobre inmigración en España”[3], y por otra, trascender los límites del saber común a partir de realizar una propuesta investigativa etnográfica, de corte socio antropológica en la que el investigador pretende actuar lejos de un contexto de   justificación como migrante e investigar en su rol de sociólogo, haciendo una  ruptura epistemológica y ontológica con lo que algunos autores llamarían la sociología espontánea, situación que no es inevitable como bien lo afirman Bourdieu, Chamboredon y Passeron (1994)[4].

2           Pregunta de investigación

La investigación propuesta se denomina “El cuerpo aquí, la mente allí: Etnografía sobre la construcción identitaria de los extranjeros latinoamericanos viviendo en Alicante, España”, responde a la pregunta ¿cuál es el proceso por el que una persona construye su identidad como inmigrante?

3           Objetivo

Comprender el proceso de construcción identitaria de un grupo de inmigrantes latinoamericanos, hombres y mujeres, de diferentes edades y con diferente tiempo de permanencia continua en Alicante, España.

4           Supuestos  de investigación

·         Cuando una persona abandona su territorio para desplazarse a otro y establecer en este ultimo su lugar de vivienda permanente, pasa por un proceso identitario en el que escinde su cuerpo de su mente, dejando una parte de esta en el territorio abandonado.
·         El proceso de construcción identitaria pasa por una serie de etapas que se vivencian entre el momento en que la persona migra de su país de origen y el momento en que se asume ciudadana en el nuevo territorio, etapas que son identificables y distinguibles.
·         La identidad como inmigrante no es fija sino móvil.
·         Las identidades del sujeto migrante son múltiples y existe un grado diferente de desarrollo entre sus diversas identidades.

5           METODOLOGÍA

5.1         Tipo de investigación

Es una investigación cuali-cuantitativa de corte etnográfico. Basada en la aplicación de la Teoría de Sistemas, la ontología del lenguaje y

5.1.1        Cuantitativa

Porque para obtener la información se aplicará una encuesta a personas extranjeras en España de origen latinoamericano. La información obtenida se procesará con SPSS 16.0. Los resultados se usarán como base para una triangulación que posibilitará el cruce de los núcleos de sentido y los diferentes niveles de complejidad.

5.1.2        Cualitativa

Porque intenta capturar el fenómeno de manera holística, comprenderlo dentro de su contexto y enfatizar la inmersión y comprensión del significado humano adscrito a un grupo de circunstancias o fenómenos.[5]

5.1.3        Etnográfica

Se apoya en la etnografía que conforme a Lipson “describe y explica las regularidades y variaciones del comportamiento social”[6]. La “recolección de datos” es un proceso posterior a la “recolección de información”; los datos no están inmediatamente accesibles al investigador, ya que para obtenerlos se hace necesario procesar la información obtenida. Lo que el informante clave provee (información) el investigador lo convierte, lo hace dato, al darle un valor, una utilidad. A menudo los investigadores/as usan dicha información para estudiar variaciones culturales en respuesta a la enfermedad o a la salud, y para comprender a un paciente o estudiante en una subcultura, en un grupo o en un contexto social mayor. Para capturar la información se utilizan como instrumentos para la colecta: encuestas y entrevistas.
“El propósito esencial de la etnografía, que literalmente significa "retrato de un pueblo", es comprender el modo de vida cultural de un grupo” o de una persona “desde el punto de vista del "nativo" (Lipson, 2005)[7]. 
Para comprender el modo de vida cultural es necesario obtener información de quienes la vivencian (informantes). Quien/es busca/n obtener, conocer y explicar dicha información se denominan investigadores/as. El/la “informante” en la investigación cualitativa no es un "objeto de estudio" como sucede en otros tipos de proyectos de investigación, aun cuando  tampoco son "sujeto de estudio", es decir, no son entendidos como entes anónimos, individuos, de los que se predica, sino como seres humanos, únicos e irrepetibles, con nombre propio; que tienen percepciones, emociones y pensamientos a propósito del mundo que los rodea, que forman según su propia experiencia, su propio criterio o juicio, y con los que, en consecuencia con su voluntad y su libertad, actúan o se comportan. En términos cualitativos los “informantes” se denominan actores.

5.1.4        Análisis sistémico

Se basa en la utilización de algunas de las propiedades de los sistemas vivos (Echeverría, 1993; Johansen, 1998; O´Connor, Joseph y Mc Dermott, 1998), tomando como base la propiedad denominada complejidad dinámica. Para interpretar la complejidad utilizo desde la reflexividad tres propiedades de los sistemas vivos: interrelación, interafectación e interdependencia; un cuarto elemento se tiene en cuenta para el análisis y es otra propiedad denominada emergencia.

5.1.5        Reflexividad

Para dilucidar los interrogantes anteriores me planteé la reflexividad aplicada desde un modelo sistémico, que propone el análisis de la realidad a partir de la triangulación de las ideas utilizando para ello un modelo triádico de análisis basado, por un lado, en las funciones básicas del cerebro y por el otro en la dialéctica subgrupal. Según Rodríguez (2002 ss):
“la reflexividad de nuestras actividades implica que esas actividades y aquello sobre lo que tratan no tienen sentido (no pueden ser lo que son) sin el observador. El observador es una "característica indéxica", aunque de manera diferente al resto de los elementos, de la actividad de describir una cosa. La interpretación de la cosa no puede tener lugar sin él. La indexicalidad incluye, desde este punto de vista, tanto las "características indicativas" de las cosas como sus propios productores en una "creación metódica" constante. Es decir, que ese todo que incluye los miembros de la situación y los objetos y circunstancias de la misma, es de naturaleza contingente, local, realizada paso a paso. Esto no significa que el mundo deba ser vivido como frágil, contingente, extraño, etc., sino que las características de estabilidad, factualidad, familiaridad, etc. del mundo son realizadas en un proceso constante de constitución.[8]
En la reflexividad la interpretación no se hace sobre las motivaciones (en este caso particulares e íntimas), sino en los principios metódicos mediante los que las acciones se producen y se entienden. De manera que, los factores "subjetivos" se convierten en accesibles para los actores en virtud de una combinación de conocimiento contextual y su comprensión tácita de la estructura metódica de sus propias actividades.

5.1.6        Ontología del lenguaje

No es posible la comunicación verbal sin el lenguaje, tradicionalmente el lenguaje se ha asumido como una capacidad individual propia de una persona y, se concibe al individuo como precondición del lenguaje.
(Velandia, 2006: 48) “Desde la ontología del lenguaje, se postula que éste no es desarrollado por una persona aislada, por el contrario, el lenguaje nace de la interacción social entre los seres humanos y, en consecuencia, es un fenómeno social, no biológico. Por ello decimos que el lenguaje es mucho más que un sistema de comunicación simbólica, no es una capacidad individual, sino un rasgo evolutivo que, basándose en condiciones biológicas específicas, surge de la interacción social.[9]
Y es en esta interacción entre las diferentes personas donde aparece una precondición fundamental del lenguaje: la constitución de un dominio consensual, es decir, que los participantes de una interacción social comparten el mismo sistema de signos (gestos, sonidos, etc.) para designar objetos, acciones o acontecimientos en orden a coordinar sus acciones comunes. Sin un dominio consensual no hay lenguaje, además, no existe otro camino que el del lenguaje; fuera de éste no existe un espacio en el que podamos apoyarnos. Los seres humanos vivimos en un mundo lingüístico.
No obstante, el sólo dominio consensual resulta insuficiente para producir el fenómeno del lenguaje. Hablamos de lenguaje sólo cuando observamos un tipo particular de comunicación, cuando observamos a los miembros de una especie en la coordinación de la coordinación de acciones, es decir, que el lenguaje es la coordinación recursiva del comportamiento”.

5.1.7        Emociones como motores de la acción humana

Durante mucho tiempo se ha dicho que somos seres racionales. Recientemente los investigadores han llegado a la conclusión de que nuestro cerebro y las emociones determinan la manera de conocer, lo que decidimos conocer y cómo lo explicamos, determinado que más que seres racionales somos seres emocionales que actúan y piensan.
Son precisamente nuestras emociones las que nos mueven a actuar o nos imposibilitan hacerlo. Cuando en el encuentro con el otro o la otra surge la emoción del amor, las relaciones se hacen más fáciles y agradables. Hecho contrario sucede cuando en el encuentro surge la emoción del odio o del rechazo, en éste caso se nos dificulta trabajar junto a la otra o el otro, nos molesta lo que hace y dice, o lo que deja de hacer y de decir. Otra emoción que suele surgir en el encuentro es la de la indiferencia, en éste caso nos volvemos apáticos, poco interesados. Por ello se afirma que las emociones son motores de la acción humana.
El cerebro debe ser entendido como una herramienta cuya estructura interna –lógica, operativa y creativa-, en su interrelación con el mundo, produce una serie de procesamientos en los que las emociones juegan un papel determinante en la comprensión y relación con la cosa observada. El cerebro da un papel preponderante al entorno en el que el/la observador(a) se encuentra y, los efectos que se generan a partir de la interrelación, interafectación e interdependencia entre los sujetos cognoscentes, la cosa que se pretende conocer y el entorno en que ella se encuentra.
Al hablar de constitutividad, se está afirmando que existe una ontología constitutiva, es decir, que el ser constituye la realidad. Ello se explica de la siguiente manera: el método de observación hace énfasis en el observador y en la actividad total en que se sucede la observación; aquí la observación, es decir, la manera como ésta se hace, influye en lo observado, igualmente se tiene en cuenta el medio, ya que éste influye en la cosa observada, además de afectar la observación y al observador.
Puede afirmarse, en consecuencia, que hay una determinante estructural de: (a) lo observado, que es dependiente de la clase de sistema a que la cosa pertenece; (b) de los estímulos que lo afectan y (c) de cómo el observador reacciona a ellos. Dependiendo del observador, que es un ser biológico-social con una mirada particular, se puede distinguir la cosa observada de diferente manera, ya que desde los propios perceptores; es decir desde la historia personal, las herramientas exosomáticas que usa, el dominio cognitivo que posee, el sistema conceptual que maneja, las experiencias previas que ha tenido, el propio conocimiento que posee y el dominio del tema le posibilitan conocer y explicar la cosa.
Estudios realizados por Humberto Maturana, Daniel Goleman, Antonio Damasio, Claude Steiner, Richard Davison, Tom Jennings y Joseph Le Doux, entre otros, demuestran que las emociones juegan un papel fundamental en nuestras relaciones con nuestros semejantes y con el entorno. Durante mucho tiempo se pensó que nuestro cerebro estaba dividido en dos y, por tanto, también lo estaban sus procesos y funciones; que el pensamiento era una cosa y las emociones otra y, que cuando las emociones interferían en el pensamiento perdíamos grandes posibilidades como seres racionales que éramos. Actualmente se sabe que existe una relación muy armónica e integrada entre las áreas de las emociones y las áreas del pensamiento y, que se afectan mutuamente.

5.2         Diseño

Estudio descriptivo transversal basado en la combinación de técnicas de investigación cuantitativas (encuesta) y cualitativas (entrevistas grupales y escritas).

5.3         Herramientas para recolección de información

5.3.1        Encuesta

Al dar inicio al diseño del instrumento se piensa en un cuestionario, no mayor de una página; que no requiriera mucho tiempo para su cumplimentación.
Para analizar variaciones en la respuesta se preferirán preguntas que siguen el modelo de la Escala de Likert que mide actitudes o predisposiciones individuales en contextos sociales particulares. Se le conoce también como “escala sumada” debido a que la puntuación de cada unidad de análisis se obtiene mediante la sumatoria de las respuestas obtenidas en cada ítem. La escala se construye en función de una serie de ítems que reflejan una actitud positiva o negativa acerca de un estímulo o referente.

5.3.1.1       Variables de estudio cuantitativo

La encuesta contendrá los siguientes ítems:
          Datos de identificación de las y los actores
          Percepción sobre la identidad como inmigrante.
          Percepción sobre la identidad como ciudadano.
          Participación en procesos de integración social.
          Valoración del proceso de integración social.

5.3.2        Entrevista.

Según Héctor Cárcamo,[10] toda entrevista de carácter científico lo es en profundidad, aun cuando varía el nivel de ésta. La entrevista construye discurso; en este sentido corresponde a un método creativo por cuanto el investigador no predefine nada del sujeto entrevistado; aun cuando debe poseer un propósito explícito. En nuestro caso lo es para lograr el análisis de problema específico, así se transformará en fuente de información principal.

5.3.2.1       Entrevista en grupo

Se define entrevista en grupo como una dialógica en la que participan varios actores bajo la guía de un tutor o facilitador, que tiene unos objetivos y se desarrolla en una situación social de interrogación, de forma que implica un profesional y, al menos, más de una persona, según autores como Elejabarrieta, citado en Iñiguez y Vitores: “Los fenómenos grupales son cualitativamente diferentes de la adición de los fenómenos, o dicho de otra manera, el grupo es más que la suma de sus partes. En las entrevistas grupales (la) disimetría se diluye en un entramado de relaciones de poder”.[11] Esta proporciona una oportunidad especial de producir información, persona por persona, en vez de patrones agregados que son el resultado de la encuesta; la información extraída permite complementar la información obtenida del análisis de la información de la encuesta.
Las entrevistas planteadas son entrevistas grupales, semi-estructuradas, tienen como soporte el audio y su carácter es colectivo. El actor o entrevistado tiene plena libertad discursiva, que estará sujeta a ciertos temas y sub-temas más específicos o acotados por el entrevistador, y en este caso se expresarán explícitamente en la pauta de entrevista. La entrevista semi-estructuradas permite cierto nivel de intervención por parte del investigador para facilitar el proceso dialógico en torno a la temática de interés.
En este caso es una entrevista semiestructurada; es a su vez una entrevista no focalizada en un asunto, ya en ella el entrevistador pone restricciones al entrevistado, proponiéndole preguntas adicionales para complementar la respuesta obtenida. Es libre porque el entrevistador conduce la entrevista de manera espontánea para el entrevistado.

5.3.2.2       Entrevista escrita

Se denomina entrevista escrita, aquella en que todas las preguntas son respondidas por los actores expresando su opinión de forma escrita, como mínimo con una frase en la que reflexionan sobre el interrogante planteado; a diferencia de la encuesta la pregunta está formulada abierta, de tal manera que la respuesta no corresponda a una escogencia entre múltiples alternativas y además se busca que esta nunca sea un sí o un no.
En este caso es una entrevista estructurada o formal, pues se basa en un formulario previamente preparado; es a su vez una entrevista focalizada en un asunto, en ella el entrevistador deja escribir la respuesta al entrevistado sin restricciones de espacio o tiempo, proponiéndole apenas algunas orientaciones básicas y sólo interviniendo verbalmente al entregar el cuestionario de entrevista y para agradecer la colaboración, al recogerlo. Es dirigida porque existe un guion con un número preestablecido de preguntas. Se emplea para explorar a fondo alguna experiencia vivida por el entrevistado. A diferencia de la encuesta las preguntas son abiertas. Las respuestas son diversas y esto permite que en su análisis los datos obtenidos sean susceptibles de cuantificación y tratamiento estadístico. La ausencia de secreto puede influir en la veracidad o deseo de proporcionar las respuestas, por ello se pedirá a los informantes únicamente identificar la hoja de respuesta con una letra que identifica el sexo y un número que corresponde a la edad. Se asignará un número a cada entrevista para facilitar su ubicación.

5.4         Actores

El estudio, tiene como actores a un grupo de inmigrantes latinoamericanos, hombres y mujeres, de diferentes edades y con diferente tiempo de permanencia continua en Alicante, España.
Los actores serán ubicados de manera directa por el investigador o a través de la intermediación de organizaciones tanto no gubernamentales como gubernamentales trabajando con ellos o para ellos.

5.5         Estrategias de análisis de la información

5.5.1        Triangulación

Un elemento fundamental de la investigación es la triangulación. Se considera que las fuentes, informantes o actores a tener en cuenta son de cuatro órdenes diferentes: recién llegados (menos de un año de permanencia continua en España); permanencia de medio tiempo, son personas cuya permanencia es mayor de un año pero igual o menor de cinco años; radicados, son personas cuya permanencia es mayor de cinco años; nacionalizados españoles, son personas que poseen nacionalidad española, cualquiera que sea su tiempo de permanencia permanente en este país.
En el proceso de triangulación la información obtenida de las fuentes, una vez convertida en dato y procesada, es devuelta a los informantes para su crítica y en la búsqueda de sugerencias que complementen las conclusiones obtenidas, esto se hará en las entrevistas grupales. Por otra parte, el Director de investigación juega un papel determinante en la triangulación al actuar como agente externo al proceso que está en capacidad de interrogar los diferentes momentos del proceso y los avances obtenidos en cada uno de ellos.
La triangulación es un proceso dinámico, creciente y complejificante en el que la dinámica de interacción, interafectación e interdependencia genera una serie de emergencias que son tomadas como fuente del momento posterior del proceso investigativo y de producción de conocimiento.

5.6         Propuesta de dirección de investigación

Se propone como director de investigación a  Don Guillermo Vansteenberghe.


[1] El continuo crecimiento de las migraciones está incrementando enormemente la diversidad étnica en los países receptores y reafirmando la identidad nacional, étnica y cultural de los migrantes.
[2] La realidad del transnacionalismo implica potencialmente una crisis de identidad de los migrantes en los que se incrementa la comunicación constante, se refuerzan las interacciones económicas, políticas, sociales y culturales, potenciando redes de afectos, por una parte internacionales y por otra locales; redes que se fortalecen o se debilitan  según se construya o reconstruya tanto la identidad de origen como la identidad en el país receptor. http://tiempos-interesantes.blogspot.com/2007_05_01_archive.html.


Bibliografia

[1] Ley Orgánica 4/2000[1], de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España. Disponible en: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo4-2000.tp.html Visitado 11.03.2011.
[2] Velasco, Juan Carlos (2007). La problemática identidad del inmigrante. En: Salman Rushdie (2006) ; cita extraída del libro de Ermanno Vitale: Ius migrandi. Figuras de errantes a este lado de la cosmópolis, Melusina, Barcelona. Disponible en: http://www.madrimasd.org/blogs/migraciones/2007/03/31/62662 Visitado 11.03.2011.
[3] García Borrego, Iñaki ( ). Acerca de la práctica y la teoría de la investigación sobre inmigración en España. En: Empiria, Revista de metodología de ciencias sociales, nº 4, pp. 145-164 (Madrid, 2001). Disponible en: http://meme.phpwebhosting.com/~migracion/rimd/documentos_miembros/52140Garcia-Borrego-Acerca-de-la-practica-y-la-teoria.pdf Visitado 11.03.2011.
[4] Bourdieu, P.; Chamboredon, J.-C. y Passeron, J.-C. (1994). El oficio de sociólogo. Madrid: Siglo XXI.
[5] Lincoln, Ivonna S.; Traducción: de la Cuesta Benjumea, Carmen (1997). Conexiones afines entre los métodos cualitativos y la investigación en salud. En: Revista Investigación y Educación en Enfermería XV. Septiembre de 1997. Medellín.
[6] Lipson, Juliene. Traducción de Pérez Peláez, Liria (2003). Temas transculturales en el cuidado de la salud de las mujeres. Revista Investigación y Educación en Enfermería, Universidad de Antioquia. Medellín. Vol. XXI No. 2 de Septiembre de 2003; Pág. 88 a 97.
[7] Lipson, Juliene G. (2005). Asuntos éticos en la etnografía En: Asuntos críticos en los métodos de investigación cualitativa. Departamento de Enfermería Universidad de Alicante.
[8] Rodríguez Bornaetxea, Fernando (2002 ss). Reflexividad. En: Diccionario Crítico de Ciencias Sociales. Román Reyes (Dir.). Teoría. Proyecto Crítico de Ciencias Sociales - Universidad Complutense de Madrid. Madrid. <http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario> Visitado 2008.06.11
[9] Velandia Mora, Manuel Antonio (2006). Estrategias para construir la convivencia solidaria en el aula universitaria.1 ed. Bogotá: Editorial Universidad Cooperativa de Colombia, Bogotá.
[10] http://produceideas.blogspot.com/2005/11/entrevista-en-investigacin-social.html
[11] Iñiguez L.; Vitores A. (2004). La Entrevista Individual. Curso de investigación cualitativa: fundamentos, técnicas y métodos. Universidad Autónoma de Barcelona UAB. Disponible en:    http://antalya.uab.es/liniguez/Aula/ic_Entrevista_individual.pdf Consultado el 19 de marzo de 2009

martes, 1 de marzo de 2011

Cultura, migraciones e identidades

Manuel Antonio Velandia Mora
España, marzo de 2011
La cultura puede ser tanto el factor cohesionador como el elemento que dificulta la convivencia, de ahí que como afirman Roche y Serra (2009) también sea una clave importante para hacer el análisis y la interpretación de los fenómenos migratorios[1], en especial, por ejemplo, del proceso de construcción identitaria como inmigrante en un país de acogida. Este ejercicio de análisis se hace a partir de la construcción de la identidad cultural del migrante, como un elemento fundamental y primordial en la gestión de los asuntos migratorios.

La cultura puede entenderse según un especialista mundial en mercadotécnia como “el conjunto de esquemas mentales y de conducta mediante los cuales la sociedad consigue una mayor satisfacción para sus miembros” (Kotler). En este sentido la cultura es el camino a la felicidad y tras ella la persona decide abandonar un espacio vital para trasladarse a otro  espacio que es distinto cultural, social y relacionalmente.

Para UNESCO, la cultura da al ser humano la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el ser humano se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.[2] Al resultado de ese proceso de toma de conciencia de sí mimo en la cultura y en la sociedad es lo que llamamos identidad.

Se han desarrollado diferentes explicaciones, que tratan de responder a una frecuente serie de preguntas que nos hacemos frente a los demás y en algunas ocasiones ante nosotros mismos: ¿Cuándo un inmigrante se convierte en ciudadano? ¿El hecho de que un neo-ciudadano  renuncie jurídicamente a una nacionalidad (la de origen), implica que la abandona para sumir una nueva identidad cultural política y jurídica (la de acogida)? ¿Se puede ser al mismo tiempo de dos culturas diferentes? ¿Se puede dejar de ser propio de un país para serlo de otro? ¿Son iguales las vivencias por las que pasan todas las personas inmigrantes o las personas que acogen? ¿Se vive la identidad cultural aquí, de la misma manera que en otros lugares del mundo? ¿Hay una única respuesta científica que explique el origen de estas identidades culturales?

Para dar respuesta a las preguntas necesariamente se ha de profundizar en el significado de la identidad, en este ejercicio reflexivo no se responderá a las preguntas, sino se profundizara en el proceso de la construcción identitaria, desde el cual pudiera aventurarse darles respuesta.

Tradicionalmente se ha pensado que las identidades son fijas y comunes a grupos amplios de personas, pero si partimos de que cada uno de nosotros es único, entonces las definiciones también debieran serlo, si consideramos que el lenguaje es ecosistémico, y por tanto genera en cada ser mundos igualmente uni-versales en su vivencia, explicación y emoción.

A continuación se presentan algunos elementos que determinan nuestra identidad

El análisis se fundamenta en la teoría de sistemas y en algunos de sus principios. No podemos dejar de pensar a la sociedad, ya sea expulsora o de acogida, como unidad; si nos comprendemos a nosotros mismos como un sistema y a los microgupos, grupos y macrogrupos como microsistemas, sistemas y macrosistemas, entonces la sociedad que conformamos es igualmente un sistema. Todo sistema está interafectado, interrelacionado y es interdependiente con otros sistemas. Por tanto, todo lo que yo estoy siendo es emergencia de los procesos particulares de socialización y culturación o más concretamente un producto que se hace posible en el encuentro-desencuentro con el/la otro y conmigo mismo.

Una de las propiedades de los sistemas consiste en ser únicos. No hay nadie como yo, nunca lo ha habido ni lo habrá; soy tan único que soy distinto de mí mismo a pesar de que en esencia sigo siendo yo mismo (mismidad). Por tanto, lo que cada uno experiencia, emociona y explica con respecto a la cultura y la sociedad es igualmente único.
En segunda instancia, aquello que el sistema humano ha vivido lo hace irrepetible; recordemos aquello de que no puedo nadar dos veces en el mismo río. Primero porque lo que ya he experienciado, como nadar, ya está realizado y no lo puedo repetir porque al intentar hacerlo se hace en otro tiempo, espacio y condiciones.

En tercera instancia, toda persona está en permanente movimiento y por tanto en constante cambio; todo sistema se experiencia en un continuo recibir, transformar y dar energía; lo que nos lleva a aceptar que como persona no somos seres terminados sino en permanente desarrollo: somos un ser dinámico. En tal sentido, no soy un ser terminado sino un ser que está siendo[3]. No soy un ser completo, no estoy terminado, estoy siendo un(a) ser nuevo en cada momento, siendo ésta la esencia que hace dinámico a mi ser.

En cuarta instancia, en ese constante “estar siendo” hay algo en mí que permanece como esencia: lo que he vivido; información que me induce a reconocerme como un ser histórico. Cada situación que experimento tiene como fuente lo vivido y lo trascendido. Aun cuando en esencia soy el/la mismo/a, se han generado en mi una serie de cambios que me han hecho crecer como persona; todo cambio es viable a partir de los aprendizajes, experiencias y emociones vivenciadas previamente, por tal razón soy evolutivo. Si las reflexiones que yo me hago están directamente relacionadas con mi experienciación de “estar siendo” en una cultura y sociedad, necesariamente no lo reflexioné, expliqué, viví, sentí o emocioné desde siempre sino que me he venido haciendo, explicando y emocionando en la cultura y sociedad de manera dinámica.

En quinta instancia, se está siendo futuro en la medida en que lo que estamos siendo hoy lo construimos a partir de lo que “queremos ser” o alcanzar llegar a “estar siendo” más adelante en nuestra existencia. Lo que yo “estoy siendo” hoy, en este momento, en el aquí y en ahora tan solo es posible desde lo que he “estado siendo” anteriormente,  pero igualmente se posibilita desde aquello que yo, prospectivamente, deseo “estar siendo” en el futuro como persona.

En última instancia, el ser se construye procesalmente. Lo que estoy haciendo puede considerarse un proceso en sí, pero todo proceso hace parte o es uno de los micro procesos de otro u otros procesos mayores que a su vez son parte de otro u otros procesos macro. Todo proceso de un ser humano, con relación a sí mismo y a otros humanos, implica interrelaciones, interafectaciones e interdependencias. Toda afectación de una parte de mí, como sistema, me afecta en mi totalidad e integridad y a su vez, afecta al o a los microgrupos, grupos y macrogrupos de los que hago parte; y en consecuencia, afecta a la sociedad, pero también todo lo que sucede en ella y en los grupos en los que estoy inmerso me afecta a mí, produciéndose en ese intercambio una serie de emergencias que en esencia son lo que yo “estoy siendo”, y en ultimas, lo que estoy experienciando, emocionando y explicando sobre mí y sobre la sociedad y cultura de las que estoy haciendo parte.

Las reflexiones que cada persona elabora se producen a partir de lo que ella está siendo; por tanto, mis reflexiones y las de los otros son tan únicas como cada persona que explica lo es. Las explicaciones que damos al mundo, la cultura, la sociedad, nuestras relaciones, sobre nosotros mismos, por el hecho de ser únicos son únicas y diferentes a las de los demás. El problema más grande en la comprensión de las identidades radica en que no logramos darnos cuenta que frente a un mismo hecho hay tantos versos, tantas reflexiones y explicaciones (uni-versos) como seres humanos hay, y en tal sentido, desde la teoría del lenguaje como generador de mundos, es que la cultura se construye en multi-versos.

La identidad hace referencia a la manera como cada quien se asume para sí mismo y con relación a los demás y a lo que la sociedad y la cultura esperan de él o ella con referencia a su ser social y a su proceso relacional, es decir, con relación a vivencia cotidiana de la cultura y la relación con los demás ciudadanos.

El “deber ser” socializado ha construido una explicación social de aquello que se espera “debemos ser” como personas, como inmigrantes, como ciudadanos, como sujetos de derechos. En la vida cotidiana las personas se debaten en un juego sistémico entre el “deber ser”, su “querer ser” y aquello que “están siendo”; este “están siendo” es la acomodación entre dichos “deber ser” y “querer ser”.

La identidad como persona, ciudadano, ser cultural, ser político, ser social se vivencia entonces en el juego entre tres diferentes concepciones que se interafectan, interdependen e interrelacionan: lo que los otros identifican que yo soy: identidad social; lo que yo identifico que estoy siendo: identidad particular; y lo que yo estoy proyectando de mí porque es lo que deseo proyectar: identidad de socialización. Como sujeto social estoy en un continuo movimiento entre las subidentidades que conforman mi identidad.


El juego de las emergencias identitarias sucede en todas los seres humanos y en todas las sociedades y culturas, aun cuando para los autóctonos la distancia entre “deber ser” y “querer ser” es mucho menor que en las identidades construidas por los inmigrantes, tal vez porque ellos son considerados marginales o ellos mismos se ubican al margen de la sociedad, en guetos culturales y relacionales constituidos con aquellos a quienes consideran sus “semejantes” y sus “iguales”.

En el proceso de construcción identitaria, algunas personas experiencian algunos aspectos de la cultura autóctona sin definirse en una identidad que los relaciones con el país de acogida; pasa mucho tiempo (esto es diferente en cada persona, cultura y sociedad) antes de que alguien puede pensarse en una nueva identidad cultural y social, sin embargo cabe destacar que los ciudadanos autóctonos igualmente no son conscientes de su propia identidad  y menos aun de cómo esta se ve afectada en la construcción de relaciones con los inmigrantes y que por tanto su identidad igualmente es móvil y por tanto cambiante.



[1] Roche Cárcel, Juan A. & Serra, Inmaculada (2009). Contradicciones culturales de las migraciones en la sociedad globalizada.
[2] (UNESCO, 1982: Declaración de México)
[3] Estar siendo: como una forma de evidenciar el permanente dinamismo del ser humano y recalcar que es un ser en permanente construcción no haré referencia al ser como “lo que soy” o “lo que es” sino lo que “estoy siendo” o el sujeto “está siendo”.