miércoles, 16 de marzo de 2011

Propuesta de Investigación: EL CUERPO AQUÍ, LA MENTE ALLÍ

Universidad de Alicante
Máster en Gestión de las Políticas Migratorias e Interculturalidad
Propuesta de investigación
Manuel Antonio Velandia Mora
Alicante, Marzo de 2011
Etnografía sobre la construcción identitaria de los extranjeros latinoamericanos viviendo en Alicante, España

1           Introducción

Según la Ley Orgánica 4/2000[1], de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social se consideran extranjeros a las personas que carezcan de la nacionalidad española.
En la citada Ley, el artículo 2. Integración de los inmigrantes, se establece que: 1. Los poderes públicos promoverán la plena integración de los extranjeros en la sociedad española, en un marco de convivencia de identidades y culturas diversas sin más límite que el respeto a la Constitución y la Ley; 2. Las Administraciones Públicas incorporarán el objetivo de la integración entre inmigrantes y sociedad receptora, con carácter transversal a todas las políticas y servicios públicos, promoviendo la participación económica, social, cultural y política de las personas inmigrantes, en los términos previstos en la Constitución, en los Estatutos de Autonomía y en las demás Leyes, en condiciones de igualdad de trato. Especialmente, procurarán, mediante acciones formativas, el conocimiento y respeto de los valores constitucionales y estatutarios de España, de los valores de la Unión Europea, así como de los derechos humanos, las libertades públicas, la democracia, la tolerancia y la igualdad entre mujeres y hombres, y desarrollarán medidas específicas para favorecer la incorporación al sistema educativo, garantizando en todo caso la escolarización en la edad obligatoria, el aprendizaje del conjunto de lenguas oficiales, y el acceso al empleo como factores esenciales de integración; y, 4. De conformidad con los criterios y prioridades del Plan Estratégico de Inmigración, el Gobierno y las Comunidades autónomas acordarán en la Conferencia Sectorial de Inmigración programas de acción bienales para reforzar la integración social de los inmigrantes.
El proceso de integración de los extranjeros en la sociedad española requiere que los inmigrantes se reconozcan como tales, es decir que hayan construido una identidad como inmigrantes, sin embargo dicho proceso no ha sido profundamente estudiado aun cuando hay importantes avances sobre los efectos de la migración: se reconoce que  (Velasco, 2007) “Un verdadero migrante sufre, tradicionalmente, un triple trastorno: pierde su lugar, entra en el ámbito de una lengua extranjera y se encuentra rodeado de seres cuyos códigos de conducta social son muy diferentes y, en ocasiones, hasta ofensivos, respecto de los propios. Las raíces, la lengua y las normas sociales son tres de los componentes más importantes para la definición del ser humano y en esto se encuentran directamente afectados los migrantes, afectaciones que entorpecen las relaciones con los autóctonos. El migrante, a quien le son negados los tres, se ve obligado a encontrar nuevas maneras de describirse a sí mismo, nuevas maneras de ser humano”.[2]
Para Velasco (2007), “el fenómeno de la inmigración posee una contundencia expresiva en el plano existencial difícil de parangonar (…) Con la experiencia de la inmigración se pone en juego una cuestión esencial en la vivencia de cada persona como es el sentimiento de pertenencia”; una pertenencia que se modifica en cuanto a la sociedad emisora y la sociedad receptora. Esta pertenencia es profundamente significativa en el plano existencial por cuanto la identidad se trastoca reafirmando, por una parte, la identidad nacional de origen que “los propios interesados mantenían en estado de apagada somnolencia” y construyendo, por otra parte, una neoidentidad como habitante del país receptor, en lo que los autores han denominado identidades mestizas[1] e identidades transnacionales[2], pero también como posible ciudadano
Un estudio sobre el proceso de integración de los extranjeros en la sociedad española es pues un estudio sobre cómo se construye la neoidentidad como inmigrante Y como ciudadano de España. El estudio que se pretende realizar en cuanto a su porceso investigativo se propone, por una parte, romper con el hecho de que las principales comanditarias de investigación social sobre cuestiones relacionadas con la inmigración sean las instituciones públicas, aspecto sobre el que Iñaki García Borrego llama la atención en su artículo denominado “Acerca de la práctica y la teoría de la investigación sobre inmigración en España”[3], y por otra, trascender los límites del saber común a partir de realizar una propuesta investigativa etnográfica, de corte socio antropológica en la que el investigador pretende actuar lejos de un contexto de   justificación como migrante e investigar en su rol de sociólogo, haciendo una  ruptura epistemológica y ontológica con lo que algunos autores llamarían la sociología espontánea, situación que no es inevitable como bien lo afirman Bourdieu, Chamboredon y Passeron (1994)[4].

2           Pregunta de investigación

La investigación propuesta se denomina “El cuerpo aquí, la mente allí: Etnografía sobre la construcción identitaria de los extranjeros latinoamericanos viviendo en Alicante, España”, responde a la pregunta ¿cuál es el proceso por el que una persona construye su identidad como inmigrante?

3           Objetivo

Comprender el proceso de construcción identitaria de un grupo de inmigrantes latinoamericanos, hombres y mujeres, de diferentes edades y con diferente tiempo de permanencia continua en Alicante, España.

4           Supuestos  de investigación

·         Cuando una persona abandona su territorio para desplazarse a otro y establecer en este ultimo su lugar de vivienda permanente, pasa por un proceso identitario en el que escinde su cuerpo de su mente, dejando una parte de esta en el territorio abandonado.
·         El proceso de construcción identitaria pasa por una serie de etapas que se vivencian entre el momento en que la persona migra de su país de origen y el momento en que se asume ciudadana en el nuevo territorio, etapas que son identificables y distinguibles.
·         La identidad como inmigrante no es fija sino móvil.
·         Las identidades del sujeto migrante son múltiples y existe un grado diferente de desarrollo entre sus diversas identidades.

5           METODOLOGÍA

5.1         Tipo de investigación

Es una investigación cuali-cuantitativa de corte etnográfico. Basada en la aplicación de la Teoría de Sistemas, la ontología del lenguaje y

5.1.1        Cuantitativa

Porque para obtener la información se aplicará una encuesta a personas extranjeras en España de origen latinoamericano. La información obtenida se procesará con SPSS 16.0. Los resultados se usarán como base para una triangulación que posibilitará el cruce de los núcleos de sentido y los diferentes niveles de complejidad.

5.1.2        Cualitativa

Porque intenta capturar el fenómeno de manera holística, comprenderlo dentro de su contexto y enfatizar la inmersión y comprensión del significado humano adscrito a un grupo de circunstancias o fenómenos.[5]

5.1.3        Etnográfica

Se apoya en la etnografía que conforme a Lipson “describe y explica las regularidades y variaciones del comportamiento social”[6]. La “recolección de datos” es un proceso posterior a la “recolección de información”; los datos no están inmediatamente accesibles al investigador, ya que para obtenerlos se hace necesario procesar la información obtenida. Lo que el informante clave provee (información) el investigador lo convierte, lo hace dato, al darle un valor, una utilidad. A menudo los investigadores/as usan dicha información para estudiar variaciones culturales en respuesta a la enfermedad o a la salud, y para comprender a un paciente o estudiante en una subcultura, en un grupo o en un contexto social mayor. Para capturar la información se utilizan como instrumentos para la colecta: encuestas y entrevistas.
“El propósito esencial de la etnografía, que literalmente significa "retrato de un pueblo", es comprender el modo de vida cultural de un grupo” o de una persona “desde el punto de vista del "nativo" (Lipson, 2005)[7]. 
Para comprender el modo de vida cultural es necesario obtener información de quienes la vivencian (informantes). Quien/es busca/n obtener, conocer y explicar dicha información se denominan investigadores/as. El/la “informante” en la investigación cualitativa no es un "objeto de estudio" como sucede en otros tipos de proyectos de investigación, aun cuando  tampoco son "sujeto de estudio", es decir, no son entendidos como entes anónimos, individuos, de los que se predica, sino como seres humanos, únicos e irrepetibles, con nombre propio; que tienen percepciones, emociones y pensamientos a propósito del mundo que los rodea, que forman según su propia experiencia, su propio criterio o juicio, y con los que, en consecuencia con su voluntad y su libertad, actúan o se comportan. En términos cualitativos los “informantes” se denominan actores.

5.1.4        Análisis sistémico

Se basa en la utilización de algunas de las propiedades de los sistemas vivos (Echeverría, 1993; Johansen, 1998; O´Connor, Joseph y Mc Dermott, 1998), tomando como base la propiedad denominada complejidad dinámica. Para interpretar la complejidad utilizo desde la reflexividad tres propiedades de los sistemas vivos: interrelación, interafectación e interdependencia; un cuarto elemento se tiene en cuenta para el análisis y es otra propiedad denominada emergencia.

5.1.5        Reflexividad

Para dilucidar los interrogantes anteriores me planteé la reflexividad aplicada desde un modelo sistémico, que propone el análisis de la realidad a partir de la triangulación de las ideas utilizando para ello un modelo triádico de análisis basado, por un lado, en las funciones básicas del cerebro y por el otro en la dialéctica subgrupal. Según Rodríguez (2002 ss):
“la reflexividad de nuestras actividades implica que esas actividades y aquello sobre lo que tratan no tienen sentido (no pueden ser lo que son) sin el observador. El observador es una "característica indéxica", aunque de manera diferente al resto de los elementos, de la actividad de describir una cosa. La interpretación de la cosa no puede tener lugar sin él. La indexicalidad incluye, desde este punto de vista, tanto las "características indicativas" de las cosas como sus propios productores en una "creación metódica" constante. Es decir, que ese todo que incluye los miembros de la situación y los objetos y circunstancias de la misma, es de naturaleza contingente, local, realizada paso a paso. Esto no significa que el mundo deba ser vivido como frágil, contingente, extraño, etc., sino que las características de estabilidad, factualidad, familiaridad, etc. del mundo son realizadas en un proceso constante de constitución.[8]
En la reflexividad la interpretación no se hace sobre las motivaciones (en este caso particulares e íntimas), sino en los principios metódicos mediante los que las acciones se producen y se entienden. De manera que, los factores "subjetivos" se convierten en accesibles para los actores en virtud de una combinación de conocimiento contextual y su comprensión tácita de la estructura metódica de sus propias actividades.

5.1.6        Ontología del lenguaje

No es posible la comunicación verbal sin el lenguaje, tradicionalmente el lenguaje se ha asumido como una capacidad individual propia de una persona y, se concibe al individuo como precondición del lenguaje.
(Velandia, 2006: 48) “Desde la ontología del lenguaje, se postula que éste no es desarrollado por una persona aislada, por el contrario, el lenguaje nace de la interacción social entre los seres humanos y, en consecuencia, es un fenómeno social, no biológico. Por ello decimos que el lenguaje es mucho más que un sistema de comunicación simbólica, no es una capacidad individual, sino un rasgo evolutivo que, basándose en condiciones biológicas específicas, surge de la interacción social.[9]
Y es en esta interacción entre las diferentes personas donde aparece una precondición fundamental del lenguaje: la constitución de un dominio consensual, es decir, que los participantes de una interacción social comparten el mismo sistema de signos (gestos, sonidos, etc.) para designar objetos, acciones o acontecimientos en orden a coordinar sus acciones comunes. Sin un dominio consensual no hay lenguaje, además, no existe otro camino que el del lenguaje; fuera de éste no existe un espacio en el que podamos apoyarnos. Los seres humanos vivimos en un mundo lingüístico.
No obstante, el sólo dominio consensual resulta insuficiente para producir el fenómeno del lenguaje. Hablamos de lenguaje sólo cuando observamos un tipo particular de comunicación, cuando observamos a los miembros de una especie en la coordinación de la coordinación de acciones, es decir, que el lenguaje es la coordinación recursiva del comportamiento”.

5.1.7        Emociones como motores de la acción humana

Durante mucho tiempo se ha dicho que somos seres racionales. Recientemente los investigadores han llegado a la conclusión de que nuestro cerebro y las emociones determinan la manera de conocer, lo que decidimos conocer y cómo lo explicamos, determinado que más que seres racionales somos seres emocionales que actúan y piensan.
Son precisamente nuestras emociones las que nos mueven a actuar o nos imposibilitan hacerlo. Cuando en el encuentro con el otro o la otra surge la emoción del amor, las relaciones se hacen más fáciles y agradables. Hecho contrario sucede cuando en el encuentro surge la emoción del odio o del rechazo, en éste caso se nos dificulta trabajar junto a la otra o el otro, nos molesta lo que hace y dice, o lo que deja de hacer y de decir. Otra emoción que suele surgir en el encuentro es la de la indiferencia, en éste caso nos volvemos apáticos, poco interesados. Por ello se afirma que las emociones son motores de la acción humana.
El cerebro debe ser entendido como una herramienta cuya estructura interna –lógica, operativa y creativa-, en su interrelación con el mundo, produce una serie de procesamientos en los que las emociones juegan un papel determinante en la comprensión y relación con la cosa observada. El cerebro da un papel preponderante al entorno en el que el/la observador(a) se encuentra y, los efectos que se generan a partir de la interrelación, interafectación e interdependencia entre los sujetos cognoscentes, la cosa que se pretende conocer y el entorno en que ella se encuentra.
Al hablar de constitutividad, se está afirmando que existe una ontología constitutiva, es decir, que el ser constituye la realidad. Ello se explica de la siguiente manera: el método de observación hace énfasis en el observador y en la actividad total en que se sucede la observación; aquí la observación, es decir, la manera como ésta se hace, influye en lo observado, igualmente se tiene en cuenta el medio, ya que éste influye en la cosa observada, además de afectar la observación y al observador.
Puede afirmarse, en consecuencia, que hay una determinante estructural de: (a) lo observado, que es dependiente de la clase de sistema a que la cosa pertenece; (b) de los estímulos que lo afectan y (c) de cómo el observador reacciona a ellos. Dependiendo del observador, que es un ser biológico-social con una mirada particular, se puede distinguir la cosa observada de diferente manera, ya que desde los propios perceptores; es decir desde la historia personal, las herramientas exosomáticas que usa, el dominio cognitivo que posee, el sistema conceptual que maneja, las experiencias previas que ha tenido, el propio conocimiento que posee y el dominio del tema le posibilitan conocer y explicar la cosa.
Estudios realizados por Humberto Maturana, Daniel Goleman, Antonio Damasio, Claude Steiner, Richard Davison, Tom Jennings y Joseph Le Doux, entre otros, demuestran que las emociones juegan un papel fundamental en nuestras relaciones con nuestros semejantes y con el entorno. Durante mucho tiempo se pensó que nuestro cerebro estaba dividido en dos y, por tanto, también lo estaban sus procesos y funciones; que el pensamiento era una cosa y las emociones otra y, que cuando las emociones interferían en el pensamiento perdíamos grandes posibilidades como seres racionales que éramos. Actualmente se sabe que existe una relación muy armónica e integrada entre las áreas de las emociones y las áreas del pensamiento y, que se afectan mutuamente.

5.2         Diseño

Estudio descriptivo transversal basado en la combinación de técnicas de investigación cuantitativas (encuesta) y cualitativas (entrevistas grupales y escritas).

5.3         Herramientas para recolección de información

5.3.1        Encuesta

Al dar inicio al diseño del instrumento se piensa en un cuestionario, no mayor de una página; que no requiriera mucho tiempo para su cumplimentación.
Para analizar variaciones en la respuesta se preferirán preguntas que siguen el modelo de la Escala de Likert que mide actitudes o predisposiciones individuales en contextos sociales particulares. Se le conoce también como “escala sumada” debido a que la puntuación de cada unidad de análisis se obtiene mediante la sumatoria de las respuestas obtenidas en cada ítem. La escala se construye en función de una serie de ítems que reflejan una actitud positiva o negativa acerca de un estímulo o referente.

5.3.1.1       Variables de estudio cuantitativo

La encuesta contendrá los siguientes ítems:
          Datos de identificación de las y los actores
          Percepción sobre la identidad como inmigrante.
          Percepción sobre la identidad como ciudadano.
          Participación en procesos de integración social.
          Valoración del proceso de integración social.

5.3.2        Entrevista.

Según Héctor Cárcamo,[10] toda entrevista de carácter científico lo es en profundidad, aun cuando varía el nivel de ésta. La entrevista construye discurso; en este sentido corresponde a un método creativo por cuanto el investigador no predefine nada del sujeto entrevistado; aun cuando debe poseer un propósito explícito. En nuestro caso lo es para lograr el análisis de problema específico, así se transformará en fuente de información principal.

5.3.2.1       Entrevista en grupo

Se define entrevista en grupo como una dialógica en la que participan varios actores bajo la guía de un tutor o facilitador, que tiene unos objetivos y se desarrolla en una situación social de interrogación, de forma que implica un profesional y, al menos, más de una persona, según autores como Elejabarrieta, citado en Iñiguez y Vitores: “Los fenómenos grupales son cualitativamente diferentes de la adición de los fenómenos, o dicho de otra manera, el grupo es más que la suma de sus partes. En las entrevistas grupales (la) disimetría se diluye en un entramado de relaciones de poder”.[11] Esta proporciona una oportunidad especial de producir información, persona por persona, en vez de patrones agregados que son el resultado de la encuesta; la información extraída permite complementar la información obtenida del análisis de la información de la encuesta.
Las entrevistas planteadas son entrevistas grupales, semi-estructuradas, tienen como soporte el audio y su carácter es colectivo. El actor o entrevistado tiene plena libertad discursiva, que estará sujeta a ciertos temas y sub-temas más específicos o acotados por el entrevistador, y en este caso se expresarán explícitamente en la pauta de entrevista. La entrevista semi-estructuradas permite cierto nivel de intervención por parte del investigador para facilitar el proceso dialógico en torno a la temática de interés.
En este caso es una entrevista semiestructurada; es a su vez una entrevista no focalizada en un asunto, ya en ella el entrevistador pone restricciones al entrevistado, proponiéndole preguntas adicionales para complementar la respuesta obtenida. Es libre porque el entrevistador conduce la entrevista de manera espontánea para el entrevistado.

5.3.2.2       Entrevista escrita

Se denomina entrevista escrita, aquella en que todas las preguntas son respondidas por los actores expresando su opinión de forma escrita, como mínimo con una frase en la que reflexionan sobre el interrogante planteado; a diferencia de la encuesta la pregunta está formulada abierta, de tal manera que la respuesta no corresponda a una escogencia entre múltiples alternativas y además se busca que esta nunca sea un sí o un no.
En este caso es una entrevista estructurada o formal, pues se basa en un formulario previamente preparado; es a su vez una entrevista focalizada en un asunto, en ella el entrevistador deja escribir la respuesta al entrevistado sin restricciones de espacio o tiempo, proponiéndole apenas algunas orientaciones básicas y sólo interviniendo verbalmente al entregar el cuestionario de entrevista y para agradecer la colaboración, al recogerlo. Es dirigida porque existe un guion con un número preestablecido de preguntas. Se emplea para explorar a fondo alguna experiencia vivida por el entrevistado. A diferencia de la encuesta las preguntas son abiertas. Las respuestas son diversas y esto permite que en su análisis los datos obtenidos sean susceptibles de cuantificación y tratamiento estadístico. La ausencia de secreto puede influir en la veracidad o deseo de proporcionar las respuestas, por ello se pedirá a los informantes únicamente identificar la hoja de respuesta con una letra que identifica el sexo y un número que corresponde a la edad. Se asignará un número a cada entrevista para facilitar su ubicación.

5.4         Actores

El estudio, tiene como actores a un grupo de inmigrantes latinoamericanos, hombres y mujeres, de diferentes edades y con diferente tiempo de permanencia continua en Alicante, España.
Los actores serán ubicados de manera directa por el investigador o a través de la intermediación de organizaciones tanto no gubernamentales como gubernamentales trabajando con ellos o para ellos.

5.5         Estrategias de análisis de la información

5.5.1        Triangulación

Un elemento fundamental de la investigación es la triangulación. Se considera que las fuentes, informantes o actores a tener en cuenta son de cuatro órdenes diferentes: recién llegados (menos de un año de permanencia continua en España); permanencia de medio tiempo, son personas cuya permanencia es mayor de un año pero igual o menor de cinco años; radicados, son personas cuya permanencia es mayor de cinco años; nacionalizados españoles, son personas que poseen nacionalidad española, cualquiera que sea su tiempo de permanencia permanente en este país.
En el proceso de triangulación la información obtenida de las fuentes, una vez convertida en dato y procesada, es devuelta a los informantes para su crítica y en la búsqueda de sugerencias que complementen las conclusiones obtenidas, esto se hará en las entrevistas grupales. Por otra parte, el Director de investigación juega un papel determinante en la triangulación al actuar como agente externo al proceso que está en capacidad de interrogar los diferentes momentos del proceso y los avances obtenidos en cada uno de ellos.
La triangulación es un proceso dinámico, creciente y complejificante en el que la dinámica de interacción, interafectación e interdependencia genera una serie de emergencias que son tomadas como fuente del momento posterior del proceso investigativo y de producción de conocimiento.

5.6         Propuesta de dirección de investigación

Se propone como director de investigación a  Don Guillermo Vansteenberghe.


[1] El continuo crecimiento de las migraciones está incrementando enormemente la diversidad étnica en los países receptores y reafirmando la identidad nacional, étnica y cultural de los migrantes.
[2] La realidad del transnacionalismo implica potencialmente una crisis de identidad de los migrantes en los que se incrementa la comunicación constante, se refuerzan las interacciones económicas, políticas, sociales y culturales, potenciando redes de afectos, por una parte internacionales y por otra locales; redes que se fortalecen o se debilitan  según se construya o reconstruya tanto la identidad de origen como la identidad en el país receptor. http://tiempos-interesantes.blogspot.com/2007_05_01_archive.html.


Bibliografia

[1] Ley Orgánica 4/2000[1], de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España. Disponible en: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo4-2000.tp.html Visitado 11.03.2011.
[2] Velasco, Juan Carlos (2007). La problemática identidad del inmigrante. En: Salman Rushdie (2006) ; cita extraída del libro de Ermanno Vitale: Ius migrandi. Figuras de errantes a este lado de la cosmópolis, Melusina, Barcelona. Disponible en: http://www.madrimasd.org/blogs/migraciones/2007/03/31/62662 Visitado 11.03.2011.
[3] García Borrego, Iñaki ( ). Acerca de la práctica y la teoría de la investigación sobre inmigración en España. En: Empiria, Revista de metodología de ciencias sociales, nº 4, pp. 145-164 (Madrid, 2001). Disponible en: http://meme.phpwebhosting.com/~migracion/rimd/documentos_miembros/52140Garcia-Borrego-Acerca-de-la-practica-y-la-teoria.pdf Visitado 11.03.2011.
[4] Bourdieu, P.; Chamboredon, J.-C. y Passeron, J.-C. (1994). El oficio de sociólogo. Madrid: Siglo XXI.
[5] Lincoln, Ivonna S.; Traducción: de la Cuesta Benjumea, Carmen (1997). Conexiones afines entre los métodos cualitativos y la investigación en salud. En: Revista Investigación y Educación en Enfermería XV. Septiembre de 1997. Medellín.
[6] Lipson, Juliene. Traducción de Pérez Peláez, Liria (2003). Temas transculturales en el cuidado de la salud de las mujeres. Revista Investigación y Educación en Enfermería, Universidad de Antioquia. Medellín. Vol. XXI No. 2 de Septiembre de 2003; Pág. 88 a 97.
[7] Lipson, Juliene G. (2005). Asuntos éticos en la etnografía En: Asuntos críticos en los métodos de investigación cualitativa. Departamento de Enfermería Universidad de Alicante.
[8] Rodríguez Bornaetxea, Fernando (2002 ss). Reflexividad. En: Diccionario Crítico de Ciencias Sociales. Román Reyes (Dir.). Teoría. Proyecto Crítico de Ciencias Sociales - Universidad Complutense de Madrid. Madrid. <http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario> Visitado 2008.06.11
[9] Velandia Mora, Manuel Antonio (2006). Estrategias para construir la convivencia solidaria en el aula universitaria.1 ed. Bogotá: Editorial Universidad Cooperativa de Colombia, Bogotá.
[10] http://produceideas.blogspot.com/2005/11/entrevista-en-investigacin-social.html
[11] Iñiguez L.; Vitores A. (2004). La Entrevista Individual. Curso de investigación cualitativa: fundamentos, técnicas y métodos. Universidad Autónoma de Barcelona UAB. Disponible en:    http://antalya.uab.es/liniguez/Aula/ic_Entrevista_individual.pdf Consultado el 19 de marzo de 2009

martes, 1 de marzo de 2011

Cultura, migraciones e identidades

Manuel Antonio Velandia Mora
España, marzo de 2011
La cultura puede ser tanto el factor cohesionador como el elemento que dificulta la convivencia, de ahí que como afirman Roche y Serra (2009) también sea una clave importante para hacer el análisis y la interpretación de los fenómenos migratorios[1], en especial, por ejemplo, del proceso de construcción identitaria como inmigrante en un país de acogida. Este ejercicio de análisis se hace a partir de la construcción de la identidad cultural del migrante, como un elemento fundamental y primordial en la gestión de los asuntos migratorios.

La cultura puede entenderse según un especialista mundial en mercadotécnia como “el conjunto de esquemas mentales y de conducta mediante los cuales la sociedad consigue una mayor satisfacción para sus miembros” (Kotler). En este sentido la cultura es el camino a la felicidad y tras ella la persona decide abandonar un espacio vital para trasladarse a otro  espacio que es distinto cultural, social y relacionalmente.

Para UNESCO, la cultura da al ser humano la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el ser humano se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.[2] Al resultado de ese proceso de toma de conciencia de sí mimo en la cultura y en la sociedad es lo que llamamos identidad.

Se han desarrollado diferentes explicaciones, que tratan de responder a una frecuente serie de preguntas que nos hacemos frente a los demás y en algunas ocasiones ante nosotros mismos: ¿Cuándo un inmigrante se convierte en ciudadano? ¿El hecho de que un neo-ciudadano  renuncie jurídicamente a una nacionalidad (la de origen), implica que la abandona para sumir una nueva identidad cultural política y jurídica (la de acogida)? ¿Se puede ser al mismo tiempo de dos culturas diferentes? ¿Se puede dejar de ser propio de un país para serlo de otro? ¿Son iguales las vivencias por las que pasan todas las personas inmigrantes o las personas que acogen? ¿Se vive la identidad cultural aquí, de la misma manera que en otros lugares del mundo? ¿Hay una única respuesta científica que explique el origen de estas identidades culturales?

Para dar respuesta a las preguntas necesariamente se ha de profundizar en el significado de la identidad, en este ejercicio reflexivo no se responderá a las preguntas, sino se profundizara en el proceso de la construcción identitaria, desde el cual pudiera aventurarse darles respuesta.

Tradicionalmente se ha pensado que las identidades son fijas y comunes a grupos amplios de personas, pero si partimos de que cada uno de nosotros es único, entonces las definiciones también debieran serlo, si consideramos que el lenguaje es ecosistémico, y por tanto genera en cada ser mundos igualmente uni-versales en su vivencia, explicación y emoción.

A continuación se presentan algunos elementos que determinan nuestra identidad

El análisis se fundamenta en la teoría de sistemas y en algunos de sus principios. No podemos dejar de pensar a la sociedad, ya sea expulsora o de acogida, como unidad; si nos comprendemos a nosotros mismos como un sistema y a los microgupos, grupos y macrogrupos como microsistemas, sistemas y macrosistemas, entonces la sociedad que conformamos es igualmente un sistema. Todo sistema está interafectado, interrelacionado y es interdependiente con otros sistemas. Por tanto, todo lo que yo estoy siendo es emergencia de los procesos particulares de socialización y culturación o más concretamente un producto que se hace posible en el encuentro-desencuentro con el/la otro y conmigo mismo.

Una de las propiedades de los sistemas consiste en ser únicos. No hay nadie como yo, nunca lo ha habido ni lo habrá; soy tan único que soy distinto de mí mismo a pesar de que en esencia sigo siendo yo mismo (mismidad). Por tanto, lo que cada uno experiencia, emociona y explica con respecto a la cultura y la sociedad es igualmente único.
En segunda instancia, aquello que el sistema humano ha vivido lo hace irrepetible; recordemos aquello de que no puedo nadar dos veces en el mismo río. Primero porque lo que ya he experienciado, como nadar, ya está realizado y no lo puedo repetir porque al intentar hacerlo se hace en otro tiempo, espacio y condiciones.

En tercera instancia, toda persona está en permanente movimiento y por tanto en constante cambio; todo sistema se experiencia en un continuo recibir, transformar y dar energía; lo que nos lleva a aceptar que como persona no somos seres terminados sino en permanente desarrollo: somos un ser dinámico. En tal sentido, no soy un ser terminado sino un ser que está siendo[3]. No soy un ser completo, no estoy terminado, estoy siendo un(a) ser nuevo en cada momento, siendo ésta la esencia que hace dinámico a mi ser.

En cuarta instancia, en ese constante “estar siendo” hay algo en mí que permanece como esencia: lo que he vivido; información que me induce a reconocerme como un ser histórico. Cada situación que experimento tiene como fuente lo vivido y lo trascendido. Aun cuando en esencia soy el/la mismo/a, se han generado en mi una serie de cambios que me han hecho crecer como persona; todo cambio es viable a partir de los aprendizajes, experiencias y emociones vivenciadas previamente, por tal razón soy evolutivo. Si las reflexiones que yo me hago están directamente relacionadas con mi experienciación de “estar siendo” en una cultura y sociedad, necesariamente no lo reflexioné, expliqué, viví, sentí o emocioné desde siempre sino que me he venido haciendo, explicando y emocionando en la cultura y sociedad de manera dinámica.

En quinta instancia, se está siendo futuro en la medida en que lo que estamos siendo hoy lo construimos a partir de lo que “queremos ser” o alcanzar llegar a “estar siendo” más adelante en nuestra existencia. Lo que yo “estoy siendo” hoy, en este momento, en el aquí y en ahora tan solo es posible desde lo que he “estado siendo” anteriormente,  pero igualmente se posibilita desde aquello que yo, prospectivamente, deseo “estar siendo” en el futuro como persona.

En última instancia, el ser se construye procesalmente. Lo que estoy haciendo puede considerarse un proceso en sí, pero todo proceso hace parte o es uno de los micro procesos de otro u otros procesos mayores que a su vez son parte de otro u otros procesos macro. Todo proceso de un ser humano, con relación a sí mismo y a otros humanos, implica interrelaciones, interafectaciones e interdependencias. Toda afectación de una parte de mí, como sistema, me afecta en mi totalidad e integridad y a su vez, afecta al o a los microgrupos, grupos y macrogrupos de los que hago parte; y en consecuencia, afecta a la sociedad, pero también todo lo que sucede en ella y en los grupos en los que estoy inmerso me afecta a mí, produciéndose en ese intercambio una serie de emergencias que en esencia son lo que yo “estoy siendo”, y en ultimas, lo que estoy experienciando, emocionando y explicando sobre mí y sobre la sociedad y cultura de las que estoy haciendo parte.

Las reflexiones que cada persona elabora se producen a partir de lo que ella está siendo; por tanto, mis reflexiones y las de los otros son tan únicas como cada persona que explica lo es. Las explicaciones que damos al mundo, la cultura, la sociedad, nuestras relaciones, sobre nosotros mismos, por el hecho de ser únicos son únicas y diferentes a las de los demás. El problema más grande en la comprensión de las identidades radica en que no logramos darnos cuenta que frente a un mismo hecho hay tantos versos, tantas reflexiones y explicaciones (uni-versos) como seres humanos hay, y en tal sentido, desde la teoría del lenguaje como generador de mundos, es que la cultura se construye en multi-versos.

La identidad hace referencia a la manera como cada quien se asume para sí mismo y con relación a los demás y a lo que la sociedad y la cultura esperan de él o ella con referencia a su ser social y a su proceso relacional, es decir, con relación a vivencia cotidiana de la cultura y la relación con los demás ciudadanos.

El “deber ser” socializado ha construido una explicación social de aquello que se espera “debemos ser” como personas, como inmigrantes, como ciudadanos, como sujetos de derechos. En la vida cotidiana las personas se debaten en un juego sistémico entre el “deber ser”, su “querer ser” y aquello que “están siendo”; este “están siendo” es la acomodación entre dichos “deber ser” y “querer ser”.

La identidad como persona, ciudadano, ser cultural, ser político, ser social se vivencia entonces en el juego entre tres diferentes concepciones que se interafectan, interdependen e interrelacionan: lo que los otros identifican que yo soy: identidad social; lo que yo identifico que estoy siendo: identidad particular; y lo que yo estoy proyectando de mí porque es lo que deseo proyectar: identidad de socialización. Como sujeto social estoy en un continuo movimiento entre las subidentidades que conforman mi identidad.


El juego de las emergencias identitarias sucede en todas los seres humanos y en todas las sociedades y culturas, aun cuando para los autóctonos la distancia entre “deber ser” y “querer ser” es mucho menor que en las identidades construidas por los inmigrantes, tal vez porque ellos son considerados marginales o ellos mismos se ubican al margen de la sociedad, en guetos culturales y relacionales constituidos con aquellos a quienes consideran sus “semejantes” y sus “iguales”.

En el proceso de construcción identitaria, algunas personas experiencian algunos aspectos de la cultura autóctona sin definirse en una identidad que los relaciones con el país de acogida; pasa mucho tiempo (esto es diferente en cada persona, cultura y sociedad) antes de que alguien puede pensarse en una nueva identidad cultural y social, sin embargo cabe destacar que los ciudadanos autóctonos igualmente no son conscientes de su propia identidad  y menos aun de cómo esta se ve afectada en la construcción de relaciones con los inmigrantes y que por tanto su identidad igualmente es móvil y por tanto cambiante.



[1] Roche Cárcel, Juan A. & Serra, Inmaculada (2009). Contradicciones culturales de las migraciones en la sociedad globalizada.
[2] (UNESCO, 1982: Declaración de México)
[3] Estar siendo: como una forma de evidenciar el permanente dinamismo del ser humano y recalcar que es un ser en permanente construcción no haré referencia al ser como “lo que soy” o “lo que es” sino lo que “estoy siendo” o el sujeto “está siendo”.

miércoles, 23 de febrero de 2011

No todos los inmigrantes son ciudadanos de pleno derecho

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, febrero de 2011

El Ciudadano en General es la persona que forma parte de una comunidad política. La condición de miembro de dicha comunidad se conoce como ciudadanía, y conlleva una serie de deberes y una serie de derechos que cada ciudadano debe respetar y hacer que se cumplan como un ciudadano. Etimológicamente, el término tiene su origen en ciudad ((Del lat. civĭtas, -ātis), ya que originalmente ésta era la unidad política más importante. Con el tiempo la unidad política pasó a ser el Estado y, hoy en día, nos referimos a ciudadanos y ciudadanas respecto a un Estado (por ejemplo, ciudadanos españoles).

La ciudadanía se puede definir como "El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público."

Una manera de obtener la ciudadanía es por voluntad expresa de adquirir la nacionalidad. En la Instrucción de 4 de noviembre de 2008, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, sobre el derecho de opción a la nacionalidad española establecido en la disposición adicional séptima de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, con relación a la “Naturaleza y características del derecho de opción a la nacionalidad española” se lee:[1]
La opción es un modo de adquirir la nacionalidad española que requiere la voluntad expresa de la persona interesada, formulada ante el órgano o empleado público designado en la Ley, en este caso los Encargados de los Registros Civiles Municipales y Consulares. Si el artículo 20 del Código Civil configura el derecho a optar a la nacionalidad española como un modo de adquisición derivativo, en la regulación contenida en la precitada Disposición Adicional séptima, el legislador dispensa un tratamiento jurídico más beneficioso, al atribuir la cualidad de español de origen a quienes se encuentren en alguno de los dos supuestos regulados y cumplan las demás formalidades exigidas en el Código Civil.
Por tanto, dicha opción presenta notables diferencias respecto a la opción regulada en el artículo 20.1.b) del Código Civil que pueden sintetizarse de la manera siguiente:
a) El derecho de opción regulado en el artículo 20.1.b) del Código Civil da lugar a la adquisición de la nacionalidad derivativa, es decir, no confiere la cualidad de español de origen, como sí ocurre en los dos supuestos regulados en la Disposición Adicional séptima de la Ley 52/2007.
b) El artículo 20.1.b) limita la posibilidad de optar a la nacionalidad española, al excluir a descendientes de españoles de origen que no puedan probar el nacimiento en España de sus progenitores, lo que no sucede en la presente regulación. c) Los dos supuestos regulados en la precitada Ley contienen un plazo de caducidad de dos años contados desde la entrada en vigor de la Disposición Adicional séptima, la cual tendrá lugar a partir de un año desde la publicación de la Ley de referencia en el Boletín Oficial del Estado, es decir, a partir del 27 de diciembre de 2008. Dicho plazo podrá ser prorrogado por Acuerdo del Consejo de Ministros. d) El derecho de opción regulado en los números 1 y 2 de la Disposición Adicional séptima de la Ley 52/2007, como forma de adquisición originaria de la nacionalidad española, no requiere la renuncia a la nacionalidad anterior, puesto que la renuncia en puridad, está reservada para quienes adquieren la nacionalidad española de manera derivativa, es decir, por opción, carta de naturaleza y residencia (Cf. Artículo 23 del Código Civil).
Son notas comunes a la opción regulada en el artículo 20.1.b) del Código Civil y a la regulada en la Disposición Adicional séptima de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, las siguientes:
a) En ninguna de las dos modalidades se exige un límite de edad para su ejercicio.
b) Para el ejercicio de la opción regulada en el artículo 20.1.b) del Código Civil y la regulada en los supuestos relacionados en la Disposición Adicional séptima analizada, los interesados mayores de edad deben cumplir las condiciones exigidas por los artículos 20 y 23 del Código Civil, excepto, como consta en la directriz quinta, la renuncia a la nacionalidad anterior.

Por otra parte en la Instrucción de 4 de noviembre de 2008, también se lee:
Conforme a la Disposición Adicional séptima de la Ley 52/2007, podrán optar a la nacionalidad española de origen las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español, así como aquellas cuyo abuelo o abuela español hubiera perdido o tenido que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio. En ambos casos será necesario que formalicen la declaración de opción en el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la citada Disposición Adicional sin perjuicio de la posibilidad de prórroga de dicho plazo, por un año más, mediante Acuerdo del Consejo de Ministros.”

Aun cuando nos e sea nacionalizado español igualmente se reconocen ciertos derechos como ciudadano como se desprende de la ley vigente. La Ley 15/2008, de 5 de diciembre, de la Generalitat, de Integración de las Personas Inmigrantes en la Comunitat Valenciana, Artículo 2, entiende por persona inmigrantea todo extranjero al que no se le aplique el régimen comunitario que se encuentre en la Comunitat Valenciana en cualquiera de las situaciones administrativas previstas en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social”.[2]  Según la Ley Orgánica 4/2000, “los extranjeros gozarán en España de los derechos y libertades reconocidos en el Título I de la Constitución en los términos establecidos en los Tratados internacionales, en esta Ley y en las que regulen el ejercicio de cada uno de ellos. Como criterio interpretativo general, se entenderá que los extranjeros ejercitan los derechos que les reconoce esta Ley en condiciones de igualdad con los españoles”. E igualmente se afirma en el Artículo 4, que “Todos los extranjeros a los que se haya expedido un visado o una autorización para permanecer en España por un período superior a seis meses, obtendrán la tarjeta de identidad de extranjero, que deberán solicitar personalmente en el plazo de un mes desde su entrada en España o desde que se conceda la autorización, respectivamente. Estarán exceptuados de dicha obligación los titulares de un visado de residencia y trabajo de temporada”.[3]
Por otra parte el Artículo 6 de la Ley Orgánica 4/2000 al hablar de la Participación pública, señala que: 1. Los extranjeros residentes en España podrán ser titulares del derecho de sufragio, en las elecciones municipales, en los términos establecidos en la Constitución, en los tratados internacionales, en su caso, y en la Ley; y que, 2. Los extranjeros residentes, empadronados en un municipio, tienen todos los derechos establecidos por tal concepto en la legislación de bases de régimen local, pudiendo ser oídos en los asuntos que les afecten de acuerdo con lo que disponga la normativa de aplicación.

No es suficiente para ejercer como ciudadano el tener una tarjeta de identidad de extranjero, igualmente se requiere el derecho a sufragar, pero es evidente que no todos los ciudadanos pueden ejercer el sufragio.

El derecho de sufragio es el derecho que tienen los ciudadanos a participar en un proceso electoral. La participación en unas elecciones puede ejercerse de dos maneras: mediante el sufragio activo, que es el derecho a votar para elegir representantes, o mediante el sufragio pasivo, que es el derecho a presentarse a unas elecciones para ser elegido representante. Para votar en unas elecciones es necesario tener la nacionalidad española. Hay dos excepciones a esta norma:
1. En las elecciones al Parlamento Europeo pueden también votar los ciudadanos de la Unión Europea residentes en España que manifiesten su deseo de ejercer el derecho de voto en nuestro país; y, 2. En las elecciones municipales, pueden votar, en las condiciones citadas, los ciudadanos de la Unión Europa residentes en España, así como los de países que otorguen a los ciudadanos españoles el derecho de sufragio pasivo en sus elecciones municipales. El único país con el que España mantiene un convenio de reciprocidad electoral es Noruega.
Por tanto, el requisito de nacionalidad española indicado por la ley electoral se aplica sólo a las Elecciones Generales (Congreso de los Diputados y Senado) y a las de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas. En este último supuesto, las leyes electorales autonómicas definen como electores a quienes ostenten la condición política de ciudadanos de la Comunidad Autónoma respectiva, es decir, aquellos que tengan la condición de vecino en cualquiera de los municipios integrados en el territorio de la comunidad de que se trate.[4]

El derecho de sufragio activo corresponde a los españoles, mayores de edad, que no estén incapacitados legalmente y que figuren inscritos en el Censo Electoral. Eso significa que para poder votar en unas elecciones generales es preciso tener la nacionalidad española. Hay dos  excepciones a esta norma que se aplican en otros procesos: 1. En las elecciones al Parlamento Europeo pueden también votar los ciudadanos de la Unión Europea residentes en España que manifiesten su deseo de ejercer el derecho de voto en nuestro país; 2. En las elecciones municipales, pueden votar, en las condiciones citadas, los ciudadanos de la Unión Europa residentes en España, así como los de países que otorguen a los ciudadanos españoles el derecho de sufragio pasivo en sus elecciones municipales y se haya firmado un tratado de reciprocidad. Además de con Noruega, que fue el primer país con el que se firmó un Canje de Notas constitutivo de Acuerdo el 6 de febrero  de 1990, se habían firmado tratados similares con Países Bajos, Dinamarca y Suecia, antes de su integración en la UE. Desde 2009 se han firmado también con Argentina, Colombia, Perú, República de Trinidad y Tobago, Chile, Ecuador, Cabo Verde, Paraguay, Islandia, Nueva Zelanda, Bolivia y Uruguay.[5]

Por tanto, el requisito de nacionalidad española indicado por la ley electoral se aplica sólo a las Elecciones Generales (Congreso de los Diputados y Senado) y a las de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas.

Concluyendo, sólo pueden ejercer como ciudadanos los provenientes de aquellos países que otorguen a los ciudadanos españoles el derecho de sufragio pasivo en sus elecciones municipales y se haya firmado un tratado de reciprocidad.



[1] Instrucción de 4 de noviembre de 2008, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, sobre el derecho de opción a la nacionalidad española establecido en la disposición adicional séptima de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre. Disponible en: http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=2008/19036&txtlen=1000 Visitado 23.02.11.
[2] Ley 15/2008, de 5 de diciembre, de la Generalitat, de Integración de las Personas Inmigrantes en la Comunitat Valenciana. Disponible en: http://noticias.juridicas.com/base_datos/CCAA/va-l15-2008.t1.html#a1 Visitado 23.02.11.
[3] Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Disponible en: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo4-2000.t1.html#a3 Visitado 23.02.11.
[4] Electores y elegibles: el derecho de sufragio. Disponible en: http://www.portalelectoral.es/content/view/29/35/ Visitado 23.02.11.
[5] Sufragio: ¿pueden votar los extranjeros? Disponible en: http://www.portalelectoral.es/content/view/134/25/ Visitado 23.02.11.

Programa Voluntario de Comprensión de la Sociedad Valenciana: Una asignatura pendiente de éxito.

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, febrero de 2011

·         Asunto sobre el que se participa: Solicitud de autorización para impartir el Programa Voluntario de Comprensión de la Sociedad Valenciana. Escuelas de acogida, Programa Voluntario de Comprensión de la Sociedad Valenciana.

·         Organizador: Conselleria de Solidaridad y Ciudadanía.

·         Plazos: La solicitud de autorización para impartir el Programa Voluntario de Comprensión de la Sociedad Valenciana Escuela de Acogida podrá presentarse durante todo el año.

·         Medios de Difusión: Internet. Disponible en: http://www.cic.gva.es/index.php?option=com_content&task=view&id=1472&Itemid=25 Visitado 23.02.11

·         Canales de Participación: Podrán obtener la autorización para la impartición del Programa Voluntario de Comprensión de la Sociedad Valenciana Escuela de Acogida:
o    1) Los agentes sociales.
o    2) Las entidades locales.
o    3) Las universidades y colegios profesionales.
o    4) Las asociaciones de entidades locales previstas en el Título VI de la Ley 8/2010, de 23 de junio, de la Generalitat, de Régimen Local de la Comunitat Valenciana.

·         Regulación del instrumento o mecanismo.
Detalle de los Procedimientos. Disponibles en: http://www.gva.es/portal/page/portal/inicio/procedimientos?id_proc=15554  Visitado 23.02.11
Se publican las Instrucciones para la tramitación telemática Disponible en: http://www.csc.gva.es/images/stories/cic/Explicacin_procedimiento_generico.pdf Visitado 23.02.11

·         Resultados: para analizar los resultados se crea la Comisión de Seguimiento y Actualización del Programa Escuelas de Acogida, como órgano colegiado de seguimiento y actualización del programa voluntario de comprensión de la sociedad valenciana Escuela de Acogida, adscrito a la dirección general competente en materia de integración de las personas inmigrantes. (Orden 11/2010, de 27 de septiembre, de la Conselleria de Solidaridad y Ciudadanía, por la que se regula la autorización para la impartición del programa voluntario de comprensión de la sociedad valenciana Escuela de Acogida -DOCV de 4 de octubre de 2010-.TÍTULO V/ Comisión de seguimiento y actualización del programa/ Artículo 16. Creación) Disponible en: http://www.iustel.com/v2/diario_del_derecho/noticia.asp?ref_iustel=1045003 Visitado 23.02.11

·         Comentario personal razonado.
Uno de los graves problemas de las escuelas de acogida es que se les exige por ejemplo, un local en el que se imparta el programa, que el profesorado que imparta el contenido del programa deberá ser diplomado o licenciado en especialidades que guarden relación con las materias a impartir, o condiciones relativas a la actividad, pero no se evalúa el éxito o tenido, pues solo se valora el número de personas y las horas en la formación, pero no la calidad misma de ésta.

Al analizar las funciones de la Comisión de Seguimiento y Actualización (1. Gestión y coordinación de las actividades formativas del programa; 2. Evaluar el grado de cumplimiento; 3. Concretar el modelo de indicadores a desarrollar y proponer estos indicadores para el seguimiento del cumplimiento de objetivos; y, 4. Proponer modificaciones puntuales para una actualización permanente del programa voluntario de comprensión de la sociedad valenciana Escuela de Acogida) es evidente que la calidad no importa, porque esta no hace parte de los objetivos y además porque los programas tal y como están concebidos no contribuyen a la integración, ya que esta no puede ser unidireccional sino bidireccional que es como hay interacción, interafectación e interdependencia, elementos claves para que emerja la integración y la convivencia.

La Ley 15/2008, de 5 de diciembre, de integración de las personas inmigrantes en la Comunitat Valenciana. En el Artículo 4. Fines de la integración sostiene que estos son[1]1. Garantizar el máximo nivel de desarrollo y aplicación de los valores, principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución, en el Estatut d'Autonomia de la Comunitat Valenciana y en el resto del ordenamiento jurídico; 2. La plena incorporación de las personas inmigrantes al desarrollo cultural, laboral, institucional y político de la sociedad civil valenciana, contribuyendo así a la erradicación de toda clase de racismo o xenofobia; y, 3. Mantenimiento de la identidad propia de la Comunitat Valenciana, respetando la diversidad cultural dentro del marco constitucional. Sin embargo con estos fine es evidente que no se alcanza la integración, pues esta no consiste únicamente en conocer valores, principios, derechos y deberes o buscar la erradicación de toda clase de racismo o xenofobia o menos aun en conocer la identidad propia de la Comunitat Valenciana, sino en hacerse ciudadano, en convivir como tal, en construir una identidad, y para ello se hace necesario no solo conocer un discurso conceptual (como estrategia didáctica para trasmitir conocimientos, olvidando que los conocimientos son la emergencia de la interacción ), sino conocerse mutuamente, experienciar-se y emocionar-se en la cotidianidad.
__________________________
[1] Ley 15/2008, de 5 de diciembre, de integración de las personas inmigrantes en la Comunitat Valenciana.  Disponible en: http://www.boe.es/boe/dias/2009/01/10/pdfs/BOE-A-2009-442.pdf  Visitado 23.02.11:

jueves, 20 de enero de 2011

Cinco problemas y sus posibles soluciones, respecto al hecho migratorio y a la interculturalidad


Manuel Antonio Velandia Mora


Alicante, Enero de 2011

La homogeneidad y la estabilidad son caracteres culturales de contextos culturales en aislamiento, no es,  de ningún modo, la situación de los espacios culturales de las sociedades móviles desarrolladas; lo otro es lo propio de las culturas más primitivas (…) lo que plantea el interculturalismo no son los contactos entre Estados, sino los contactos entre  personas, las cuales son el vehículo propio y el continente de los elementos y componentes esenciales de las culturas (García, 1992).[1]

Problemas de los procesos interculturales:
No participación de todos los sectores implicados, especialmente de los autóctonos: Expongo una visión más integral e integradora que debería tener en cuenta una perspectiva más amplia en la que quepan no solo los inmigrantes y las agencias. Propongo, en consecuencia, una visión más sistémica y por tanto más interrelacional, interafectante e interdependiente entre los diferentes agentes de integración, en el que los autóctonos juegan un papel determinante en el proceso de integración y no solo lo tienen los inmigrantes y las instancias que se encargan de los procesos de integración que como se ve en el gráfico de la derecha, igualmente son una triada conformada por los formuladores de políticas, los Expertos que laboran en las organizaciones sociales estatales y por las Organizaciones sociales privadas que apoyan los procesos de integración.

Horizontalidad en las relaciones
Para alcanzar relaciones más reales estas no pueden ser ni horizontales ni verticales, ya que en la visión sistémica no hay ni un arriba ni un abajo sino como ya se ha afirmado una permanente interrelación, interafectación e interdependencia. Es decir que dadas las relaciones que se requieran los agentes que orienten el proceso deben ser los que este requiera y no los que el “deber ser” propone, es decir que sean los políticos y sus agentes quienes planteen las necesidades, alternativas, respuestas y ejecuciones. Por ello se requiere que las organizaciones sociales estatales que laboran en la integración del inmigrante creen las condiciones para que haya una percepción clara del papel preponderante del sector privado y de la sociedad civil en la gestión óptima de la integración de los migrantes.

Transformaciones en la cohesión social
Es determinante comprender y asumir las transformaciones que se suceden en la cohesión social en el seno de las comunidades de acogida dado que éstas generan a su vez una necesidad no satisfecha en la que el autóctono no recibe la formación necesaria y apropiada orientada a integrar adecuadamente a un creciente número de migrantes. El autóctono no está preparado para la inmigración, esta dificultad se acrecienta cuando la crisis económica conlleva transformaciones sociales, políticas, laborales y relacionales además de las económicas. Las explicaciones implican una comprensión real de la problemática. El Servicio de Asesoría de Inmigración de UGT en Burgos ha recogido, en colaboración con colectivos sociales, un decálogo con los más reiterados[2]: 1. Abusan de la sanidad pública; 2. Vienen a cometer delitos; 3. Nos quitan el trabajo y no tienen formación; 4. Bajan el nivel de la Educación; 5. No se adaptan a nuestras costumbres; 6. Tienen muchos hijos y copan las ayudas familiares; 7. Copan las ayudas sociales; 8. Se dedican a la prostitución; 9. Tienen costumbres como la poligamia; y, 10. La ablación.
Una verdadera re-construcción de estos imaginarios ayudaría a entender que la xenofobia se fundamenta más en falsas creencias que en razones verdaderas y científicamente fundadas.

Aprender a convivir
Jacques Delors insistió en ese aprender a lo largo de la existencia y sobre la necesidad de educar para la convivencia con los pilares que son aprender a conocer, aprender a hacer y sobre todo a ser, a partir de este argumento considero necesario un proceso de  aprendizaje a partir de la convivencia que empieza cuando aprendemos a reconocer a la otra persona, su fragilidad, aceptamos las diferencias y las integramos en coherencias que enriquecen la vida, siendo responsables por la sociedad en que vivimos. Para aprender a convivir debemos iniciar por auto conocimiento y aceptación del ser, desde este punto podemos respetar al otro y compartir un mismo espacio común en las diferencias, trabajando en equipo con objetivos claros e interesantes en donde haya un feed -back continuo. Asumo la convivencia como una construcción en la que somos creadores de nuestra propia existencia y relaciones sociales, y en esta misma medida también somos constructores del mundo que vivimos y de aquel en el que nos gustaría vivir.

Problemas de los procesos interculturales entre personas que “hablan la misma lengua”
El reconocimiento del lenguaje como “generador de mundos” juega un papel determinante en una ética no positivista en la que se debe comprender que la lengua y sus sentidos se convierten en barreras comunicacionales que entorpecen las relaciones y por tanto el establecimiento del vinculo y las oportunidades que se desprenden de la socialización. Por ejemplo en el uso del español, para este idioma se comparte el mismo código lingüístico y los mapas conceptuales genéricos entre los países iberoamericanos, pero cuando un sujeto se desplaza entre países e incluso entre comunidades autónomas se ve en la imperiosa necesidad de recurrir a la interrelación dialéctica que produce el lenguaje en el sistema de representaciones y manifestaciones de una cultura, para así adaptarse a un contexto que elimina lo perteneciente a la terminología, el discurso y el contexto relacional -y de poder- propios del migrante. Desde esta perspectiva epistemológica se desprende  una ontología no objetiva, a la que algunos autores han denominado de la “objetividad entre paréntesis”, es decir la ontología de la constitutividad que posibilita pasar del uni-verso o la única explicación posible, al multi-verso o a la aceptación de diferentes explicaciones ante un mismo hecho, elemento fundamental para la comprensión y la vivencia de la interculturalidad. Recordemos que literalmente, el concepto de interculturalidad hace alusión a los encuentros que se producen entre sujetos de distintas culturas, desde este punto de vista, la humanidad es y ha sido siempre intercultural, y son excepción los grupos que viven o han vivido permanentemente aislados.
Otro aspecto a tener en cuenta serían las emociones ya que estas son determinantes en el proceso de construcción de relaciones que posibilitan la vivencia intercultural. Somos seres emocionales que actuamos e incluso explicamos el mundo, más que seres racionales. Las emociones son los motores de la acción humana, en tal sentido no se puede obviar el emocionar de los diferentes agentes de socialización, porque es con base en dicho emocionar que aceptamos, rechazamos o nos son indiferentes los migrantes y los autóctonos.




[1] García Carrasco, Joaquín (1992) Bases sociales y antropológicas  de la educación intercultural En: Educación intercultural en la perspectiva de la Europa unida. Vol. 1, Salamanca. Sociedad Española de Pedagogía. Pp. 15-37